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Acción significativa de febrero

La Cuaresma que iniciamos el miércoles de Ceniza, es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Es un tiempo propicio para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna. En la base de todo este camino cuaresmal está la Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar para experimentar el amor y la Misericordia de Dios.

La Cuaresma y el tiempo pascual nos sitúan ante la actitud de total identificación de Nuestro Señor Jesucristo con los pobres. El Hijo de Dios, que se hizo pobre por amor nuestro, se identifica con aquellos que sufren, lo cual está expresado claramente en sus propias palabras: “Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis” (Mt 25, 40).

La acción significativa de este mes, es una invitación para renovar nuestro compromiso de vida cristiana, haciendo un camino cuaresmal con propósitos concretos de conversión día a día. A través del calendario de vivencias cuaresmal que aparece en esta edición del Panorama Católico, se presentan 40 acciones muy concretas que debemos hacer como cristianos todos los días.

No podemos olvidar lo que nos decía el Papa San Juan Pablo II: “La familia es el lugar privilegiado para la educación y el ejercicio de la vida fraterna, de la caridad y la solidaridad, cuyas expresiones son múltiples. En las relaciones familiares se debe tomar con interés, acoger y respetar a los demás, los cuales han de poder encontrar el lugar que les corresponde en la familia. La vida en común es, además, una invitación a compartir, que permite salir del egoísmo. Lo que se aprende en la vida de familia permanece luego durante toda la existencia”.

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