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Bendito el que viene en nombre del Señor

Ambientación y bienvenida Previo al encuentro colocar el afiche de la JMJ 2019.

Bienvenidos hermanos. Nos encontramos reunidos como comunidad en el nombre del Señor, para celebrar este tiempo litúrgico de adviento, contemplemos el amor de Dios que se ha “manifestado en su Hijo amado”, que “nacido de una Mujer”, nos ha dado la salvación. Iniciamos alabando a Dios.

Canto: Ven, ven Señor no tardes.

Hecho de Vida: Se convirtió en la JMJ

Un joven cuenta que trabajó como voluntario en la JMJ de Cracovia a raíz de una experiencia de conversión en la JMJ de Río de Janeiro 2013.

Recuerda que “llegó a Río y fue a ver la juventud de Cristo, todos unidos con un mismo propósito que es servir en la jornada. Fue sentir la fe con todos los jóvenes y renovar la fe que estaba tibia en mí. Lo que más me impactó fue la Vigilia, es estar con los jóvenes y a la vez sólo con Cristo. Sentí el llamado y me animé a seguirlo. Fue una conversión fuerte porque antes no creía mucho en la Iglesia, pero ahora sí. Empecé a ir a Misa todos los días, hasta su familia y amigos se dieron cuenta del cambio. Algunos me preguntaban por qué estaba tan feliz.´´

Intercambiando ideas

Un sí profundo al Señor

(Mensaje del Papa san Juan Pablo II para la III Jornada Mundial de la Juventud)

“Haced lo que Él os diga” (Jn. 2, 5). En estas palabras, María expresa sobre todo el secreto más profundo de su vida. En estas palabras, está toda Ella. Su vida, de hecho, ha sido un «Sí» profundo al Señor. Un «Sí» lleno de gozo y de confianza.

María, llena de gracia, Virgen inmaculada, ha vivido toda su existencia, completamente disponible a Dios, perfectamente en acuerdo con su voluntad, incluso en los momentos más difíciles, que alcanzaron su punto culminante en el Monte Calvario, al pie de la Cruz. Nunca ha retirado su «Sí», porque había entregado toda su vida en las manos de Dios: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc. 1,38). «En efecto, en la Anunciación, María se ha abandonado en Dios completamente, manifestando “La obediencia de la fe” a aquél que le hablaba a través de su mensajero y prestando “el homenaje del entendimiento y de la voluntad”. Ha respondido, por tanto, con todo su “yo” humano, femenino, y en esta respuesta de fe estaban contenidas una cooperación perfecta con la gracia de Dios que previene y socorre» y una disponibilidad a la acción del Espíritu Santo que “perfecciona constantemente la fe por medio de sus dones”» (Redemptoris Mater, n.13).

«Haced lo que Él os diga». Esta breve frase contiene todo el programa de vida que María-Maestra realizó como primera discípula del Señor y que nos enseña en nuestros días. Es el programa de una vida que se apoya en un fundamento sólido que tiene como nombre: Jesús.

Preguntémonos

¿Hemos avanzado en las actitudes que configuran la “misión”, tales como el despertar de la flojera que a veces nos invade, de la indiferencia ante los problemas humanos y de la ignorancia de las dificultades que encuentran a veces nuestros propios fieles para vivir de manera personal y comunitaria la fe y sus exigencias?

¿Qué es lo que me angustia, qué es lo que más temo?

¿Qué es lo que me bloquea y me impide avanzar?

¿Por qué no tengo el valor para tomar las decisiones importantes que debo tomar?

Contemplación y canto: Himno de la JMJ 2019.

“De la Virgen María aprendemos el silencio interior, la mirada del corazón, la fe amorosa para seguir a Jesús en la vía de la cruz, que conduce a la luz jubilosa de la resurrección”, Papa Francisco.

Compromiso

  • Experimentar con entusiasmo y alegría el amor de Dios que convoca a la unidad y a la solidaridad.
  • Creer en Dios y amar a Dios significa comprometerse a hacer siempre lo que Jesús nos dice en las Escrituras y lo que nos enseña el Magisterio de la Iglesia.
  • Prepararse espiritualmente para la JMJ meditando en la vida de la Virgen María.
  • Ser cristianos, quiere decir ser misioneros y ser apóstoles. No es suficiente descubrir a Cristo, ¡hay que llevarlo a los demás!
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