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Como manejar el acoso escolar o bullying

Durante días he pensado mucho en la manera más asertiva de manejar el acoso escolar o bullying, he leído por muchos sitios web técnicas, experiencias de maestras y situaciones escolares pero igualmente veo como todos son distintos y ningún caso tiene la suficiente semejanza entre sí para darme alguna ruta acertada.

Es cierto que ningún niño es igual al otro así como ninguna cabeza piensa igual a otra por más que creamos pensar igual al tener las mismas opiniones.

Leí en un panfleto enviado a mi salón sobre este tema, que uno debe evitar decir las frases: “pídele perdón, dale un abrazo que son compañeros”… y me pregunto: ¿son estas frases anticristianas y antivalores que tenemos que excluirla de nuestro vocabulario y no decirla a los niños? ¿lo decimos como sugerencia u obligación?, ¿causan un trauma o no? En eclesiástico 23,2 dice: “¿Quién domará con el látigo mis pensamientos, e impondrá a mi entendimiento la disciplina de la sabiduría, sin perdonar mis ex-ravíos ni dejar pasar mis pecados?” esta es una realidad, no podemos ayudar a la conversión de los demás si no somos benévolos y misericordiosos (esto no quiere decir que se exima de culpa y de sus consecuencias al victimario o agresor) y ¿cómo nos convertimos nosotros si no perdonamos a los demás?; San Pedro dice “El amor perdona todos los pecados”, que otra manera de reflejar el amor y pasarlo a los demás que perdonando a nuestros enemigos y todo esto es parte de pasar la fe a nuestros hijos.

Es totalmente cierto que los casos de acoso escolar deben ser atendidos con suma urgencia y tacto pero si en nuestro proceder no existe el protocolo o la rutina de perdonar y pedir perdón, ¿cómo vamos a sanar heridas?, lo que haremos al evitar la palabra perdón es alimentar el rencor, fortalecerlo y estancarlo en nuestro corazón

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