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Deuda Ecológica

El río Pacora es el más importante de esta región, años atrás era el balneario ideal para gran cantidad de panameños del centro de la ciudad, quienes buscaban un momento de esparcimiento y diversión familiar, cerca de la capital.

Este río enfrenta una difícil situación ante las constantes actividades de extracción de arena por parte de diversas empresas, lo que ha ocasionado una alteración en su cauce y la debilitación de las orillas. Esto también contribuye a los desbordamientos de los ríos e inundaciones en la temporada lluviosa.

La encíclica Ludato Si, del papa Francisco, indica que al ser humano le corresponde “labrar y cuidar” el jardín del mundo (cf. Gn 2,15)», sabiendo que «el fin último de las demás criaturas no somos nosotros, pero todas avanzan, junto con nosotros y a través de nosotros, hacia el término común, que es Dios».

Mini Entrevista

Estudio de Impacto Ambiental es clave

De acuerdo con Paúl Pinzón, ingeniero agrónomo con Maestría en Gestión Ambiental, de todas las cuencas que hay en Panamá, la cuenca 146 es la menos contaminada precisamente porque aún conserva ciertas áreas con importantes reservas naturales.

Manifiesta que la cuenca baja es donde se han dado extracciones de materiales no metálicos como arena, piedra y grava, y este tipo de acciones son las que pudieran estar afectando el proceso de filtración del agua.

Pinzón asegura que en las áreas planas la presión del agua es baja, y si hay tanques de reserva la presión baja considerablemente, por ende algunos no tendrán agua en algunas ocasiones más pronunciadamente que otras donde sí hay reserva.

“Es importante que se realicen y se cumpla con los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) exigidos a las empresas constructoras de proyectos residenciales en esta y todas las áreas del país”, advirtió Pinzón.

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