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Fe que se vive en familia

Fue una ceremonia sencilla y de impactante testimonio de conversión. Una familia completa se incorporaba a la Iglesia Católica y junto a otros miembros de la comunidad recibían los sacramentos del Bautismo, Primera Comunión y Confirmación.

La capilla Igbirdidiwar, ubicada en la comunidad de Daggar-gunyala en Arraiján estaba repleta de fieles en su mayoría de la etnia Guna. Nada menos que el mismo Arzobispo de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa presidía la ceremonia religiosa donde la cultura indígena se entrelazaba con la liturgia católica.  

Los cantos en lengua Guna, y sus instrumentos autóctonos expresaban los sentimientos de un pueblo que vive su fe y reafirma su cultura ancestral, Al respecto, el Arzobispo en su homilía resaltó que “para ser ustedes unos buenos cristianos, primero tienen que ser unos buenos gunas”.

Monseñor Ulloa resaltó ese sentimiento de identidad que tiene la etnia guna y les animó a no perder la memoria histórica de su pueblo. “Ser cristianos no nos viene a quitar las raíces de lo que somos como persona o como pueblo, más bien nos fortalece”, aseguró.

Para el Arzobispo es importante conocer nuestros orígenes, y cuáles son las historias que nos sostienen como personas y como pueblo, para mirar el pasa-do con gratitud, vivir el presente con responsabilidad, y proyectarnos el futuro con esperanza. 

De manera catequética fue explicando el rito de los sacramentos que recibirían. “Celebramos hoy que somos cristianos católicos con un estilo de vida, al estilo de Jesús, de reconocernos hermanos a pesar de nuestras diferencias” señaló. “A partir de esta incorporación a la Iglesia Católica a través de los sacramentos nos convertimos en signo visible de la presencia del amor de Dios en medio de nosotros” puntualizó.

Personas comunes de nuestra comunidad con su historia de pueblo, de lenguaje, hoy quieren asumir un compromiso de ser presencia de Dios en medio del templo y de la comunidad. 

Todos los que se bautizan y se confirman tienen un gran compromiso dentro y fuera de la Iglesia, expresar con su vida lo mejor de su cultura y expresar con vida lo mejor de lo que es ser cristiano, explicó. “Lo que se celebra es la respuesta al Don recibido para incorporarse a la vida de Dios y a la vida de iglesia”, acotó.

Valiente conversión

Fue un acto de coherencia y de valor. Después de haber reflexionado y meditado profundamente, el pastor evangélico decide convertirse al catolicismo, y lo hace con los miembros de su familia.  

“Renuncia a su estabilidad económica como pastor y ahora se enfrenta a la realidad de vivir su fe en medio de las carencias de trabajo”, advirtió el P.  Félix De Lama, religioso claretiano que ha acompañado a la comunidad de Daggargunyala, Arraiján, durante más de 25 años.

“Tiene hijos estudiando, una en la universidad” comentó el sacerdote preocupado por esta familia que optó por seguir a Cristo desde la fe católica, aun-que eso significara renunciar a la estabilidad económica.

El paso que ha dado como familia es de admirar y lo está vi-viendo con alegría, comenta el padre Félix quien les acompañó durante todo el proceso catequético. “Fue durante año y medio, todo los domingos” indicó el religioso.

También otros miembros de la comunidad participaron de la formación para recibir los sacramentos del Bautismo, Primera Comunión y Confirmación.

Jóvenes entre muchachas y muchos pertenecientes a la congregación del pastor evangélico, también se convirtieron al catolicismo” agregó.

Testimonio de conversión

Sus años de predicador y su impactante testimonio de conversión al recibir los sacramentos de la Iglesia Católica hacen de este hombre de Dios un fascinante testimonio. 

Rolando Obaldía, prefirió buscar la verdad, a la riqueza y a la seguridad, a través de un proceso respetuoso y profundo hacia la Iglesia Católica. Fueron años de estudiar, de analizar la Biblia, de acercarse a los santos padres, porque sentía que la Iglesia a la que pertenecía y era su pastor, no llenaba ese vacío existencial.

Luego de tomar la importante decisión de incorporarse a la Iglesia Católica, y de años de acompañamiento de los religiosos claretianos, en especial del padre Félix De Lama, Obaldía inicia la formación catequética que exige la Iglesia Católica para recibir los sacramentos. 

Con él su esposa y cuatro hijos recibieron los sacramentos del Bautismo, Primera Comunión y Confirmación. “Estoy realmente contento y muy emocionado porque ahora formo parte con mi familia, del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia Católica que Cristo fundó”. 

Relató que desde 1989 entró en la fila de los protestantes, específicamente en la iglesia Pentecostal y por más de 23 años fue pastor, pero de tanto estudiar las Sagradas Escrituras comprendió que la Iglesia Católica era la Iglesia que Cristo fundó. 

Un testimonio, una opción tomada con profunda introspección. “Acepté la verdad que se me estaba ofreciendo a través de mis estudios, y tomé la decisión, no sin antes pedir la sabiduría del Espíritu Santo”. 

Lo importante de esta historia de conversión es esa búsqueda de la verdad y decir con claridad en qué Dios creemos, y profesar confiadamente que este Dios tiene rostro humano y es misericordioso. 

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