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Histórica consagración del altar de la Catedral

El próximo sábado 26 de enero, el Papa Francisco consagrará el altar de la Catedral Basílica Santa María la Antigua en una ceremonia que marcará la historia de la Iglesia católica panameña. Aunque no es un acto propiamente de la Jornada Mundial de la Juventud, se realizará dentro de los días de la misma.

Esta será una oportunidad maravillosa para nuestro país, y reviste una gran importancia ya que será el Papa Francisco, el que presidirá la ceremonia, misma que estará llena de signos que nos hablarán del significado del altar para los cristianos.

Cómo será la ceremonia?

El Santo Padre llegará muy temprano a la Catedral; estará ahí el arzobispo Monseñor José Domingo Ulloa, el rector de la Catedral, y el concejo que se escoja. Un sacerdote presentará al Papa Francisco un crucifijo, él lo besará. También se le entregará al Papa el acetre con agua bendita para que proceda a rociar a los presentes. Este es el acto de bienvenida y será en la puerta del templo.

Inmediatamente se dirigirá hacia la sacristía para revestirse, pero antes, se dedicará el templo a la Virgen, bajo la advocación de nuestra patrona, por lo que se acercará al altar que está hecho bajo esta advocación mariana, le dejará una ofrenda y orará allí por unos momentos.

La celebración eucarística en la primera parte es muy normal, con algunos signos específicos, por ejemplo, que no se besará el altar debido a que no está consagrado, por lo que estará desnudo, sin mantel, velas, ni flores.

Luego vendrá el momento de la homilía, y el Papa Francisco dirigirá sus palabras para el acto de consagración, que inicia con las letanías de todos los santos, y después el rito propio. Ungirá con crisma y quemará el incienso; colocará en el altar las reliquias de algún santo, aunque aún no se sabe con exactitud cuáles son las que estarán presentes.

Luego, el Papa Francisco hará la plegaria de consagración, se vestirá el altar, se colocarán flores y velas. Hay que destacar que estos son signos importantes, ya que el mantel simboliza la victoria de Cristo; la luz nos dice lo que es capaz de hacer Jesús en medio de las tinieblas; y las flores simbolizan la vida y la alegría de los cristianos. Este es el rito que se hará este día especial en la Catedral.

¿Por qué tanta importancia?

El padre José Héctor González, Liturgista y uno de los ceremonieros para esta misa, destacó que el evento tiene una especial importancia debido a que la Catedral es la sede del Obispo, y en el caso de Panamá, del Arzobispo, quien tiene una misión concreta con su pueblo, la de enseñar, gobernar y santificar, todo desde su cátedra o sede.

“Qué privilegio vamos a tener, de que esta catedral, al abrir sus puertas, el primero que se siente en su cátedra, sea precisamente el Papa Francisco”, dijo.

Así mismo destacó que el ambón del templo también es nuevo, y junto a los otros dos elementos, la sede, y el altar, simbolizan la triple misión que tiene el obispo, pues desde el altar santifica al pueblo porque nos da de comer a Cristo; desde la sede enseña con la Palabra, con la doctrina; y desde el ambón, el Obispo enseña, santifica y gobierna espiritualmente al pueblo de Dios.

Quiénes asistirán?

“La idea y lo que quisiera la Iglesia, es que todos los fieles pudieran ir, sin embargo, no contamos con el espacio necesario, y la seguridad del evento, por la presencia del Papa, será muy estricta”, destacó el padre Manuel Ríos, ceremoniero y rector de la Catedral.

No se superarán las 700 personas dentro del templo. El Arzobispo tiene a un grupo de Obispos que ha invitado cordialmente, además del séquito del Papa, también los obispos de la conferencia episcopal, algunos del CELAM y del SEDAC.

También se quiere lograr la participación de los sacerdotes de Panamá, y por casa religiosa se les va a dar la oportunidad de que participen dos personas. Así mismo, algunos movimientos laicales, y quienes colaboraron como donantes en este pro-ceso de restauración.

Afuera podrán estar unas mil 200 personas que podrán ver todo en pantallas gigantes, pero hay que recordar que la seguridad es importante y a veces hasta limitante, para que más personas puedan participar.

El padre Manuel Ríos aclaró que no hay concretamente establecido cómo, pero sí habrá un proceso de selección de quienes puedan asistir a las afueras del templo para este acto, pues hay que seguir un plan de seguridad.

“No se puede adelantar cuál es el proceso, pero sí se hará. Según los encargados de seguridad va que se tengan consideraciones especiales”, señaló.

Agregó que lo que se busca es que esas 1,200 personas que estén afuera representen la totalidad de quienes forman la Iglesia arquidiocesana… “y hay muchas iniciativas que se están estudiando para eso, por ejemplo, quisiéramos que aquellas personas que tienen muchos años de vivir en el Casco Antiguo, puedan ir, pero son ideas que se están estudiando; queremos ser muy justos con eso”.

Se destaca que todo se podrá ver en directo por las cadenas televisivas a nivel nacional e internacional, por lo que se anima a todos, los que puedan estar presentes o no, a que nos sintamos orgullosos de este acto de tanta preponderancia para la Iglesia.

Después de la ceremonia, la catedral seguirá cerrada hasta que el arzobispo de Panamá lo determine, pues aún hay varios aspectos que hay que revisar. “Hay algunas cosas por terminar, por lo que se cerrará para reabrirla con una gran celebración que el Arzobispo quiere tener con todo el pueblo panameño”, destacó el padre Rómulo Aguilar, encargado de la Liturgia de la JMJ 2019

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