Curso BíblicoEspiritualidad

La experiencia del Resucitado

Los Apóstoles están reunidos y Jesús se manifiesta en medio de ellos, con el saludo: “La paz esté con vosotros”. A través de su testimonio, Jesús lleva a las personas a la verdadera paz, que es la experiencia de la plena libertad y de la vida, aún en medio de las luchas y persecuciones.
Los discípulos se espantan y se llenan de miedo. Piensan que están viendo un fantasma o producto de la alucinación colectiva. Pero Jesús resucitado es el mismo que vivió entre los hombres y fue crucificado, pero ahora posee un cuerpo glorioso, y no logramos siquiera imaginar lo que esto pueda ser.
La finalidad de ese texto es resaltar que Jesús está de hecho vivo y presente en medio del núcleo central de la Iglesia, formado por sus seguidores. Y allí nace la misión cristiana. Una misión que consiste en anunciar a todos el testimonio de Jesús, de modo que pueda confirmar todas las experiencias de Jesús que hace la humanidad. Para realizar su misión, la Iglesia necesita comprender profundamente quién es Jesús, y esto se consigue a través de la lectura y el estudio de las Escrituras; una lectura frente a la vida y principalmente a través del testimonio del Señor.
Jesús vuelve al Padre en la ascensión, pero lo importante es que nos deja su bendición, gesto de esperanza en la vida. La respuesta a este gesto es la adoración, el reconocimiento de que la vida viene de Dios y debe siempre fructificar en más vida, para ser repartida entre todos.
Lucas termina su Evangelio donde comenzó: en Jerusalén y en el Templo. De allí parte el anuncio para los cristianos de todos los tiempos.

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