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La Iglesia las mira con misericordia

La Iglesia tiene la responsabilidad pastoral de promover la dignidad humana de las personas explotadas mediante la prostitución, de abogar por su liberación y porque reciban un apoyo económico, educativo y formativo. La Iglesia universal debe asumir la defensa de estos hermanos desprotegidos, víctimas de las nuevas formas de esclavitud.

En este sentido, la Iglesia en Panamá desarrolla varias iniciativas de evangelización a través del Centro de Orientación Integral San Juan Pablo II. Desde el año pasado se ha puesto en marcha el Proyecto Oseas, un seminario enfocado a orientar y atender,por ahora, a 25 mujeres que ofrecen el sexo servicio.

Ariel López, director del Centro explica que él recorre las calles de varios sectores de la ciudad, para compartirles un refrigerio y un mensaje de amor. “La idea es dejar abierta la invitación para que participen en el programa, en el que también atendemos a jóvenes travestis y transexuales”.

A través de este proyecto, se vive un proceso de sanación largo y difícil, “son personas destrozadas, psicológicamente y espiritualmente casi muertas. En muchos casos aceptan la ayuda rápidamente, porque vender su cuerpo por la calle no es lo que hubiera querido hacer voluntariamente” señala Ariel. Agrega que tanto extranjeras como panameñas víctimas de esta esclavitud, tal como lo define el papa Francisco quieren huir de la pobreza, mantener económicamente a sus hijos y construir un futuro para ellos.

Es por esto que en el Centro San Juan Pablo II s e les ayuda donándoles alimentos secos y aportes económicos, cuando es justo y necesario, siempre se evalúan el caso. Acogida cristiana El Proyecto Oseas contempla en tres meses, dos paseo de recreación. La mayoría de quienes participan en el programa, pudieron conocer y disfrutar el Parque Municipal Summit y del Sendero El Charco, dos lugares nuevos hasta para las panameñas, que no habían tenido la posibilidad, ni los recursos para ir.

López afirma que el proceso que viven estas mujeres está respaldado por un verdadero amor y por la oferta de distintas oportunidades que pueden ayudar a satisfacer los más profundos deseos de estas hermanas que buscan seguridad, afirmación y posibilidades de lograr una vida mejor. El tesoro de una fe viva, a pesar de todo, o vuelta a descubrir, ayudará inmensamente, así como la certeza del amor de Dios misericordioso y lleno de amor

 

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