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Me gusta la música evangélica y protestante ¿será malo?

Hay fieles que escuchan música evangélica o protestante simplemente porque les gustan sus melodías y sienten profundamente sus letras, no ven nada malo en ello, afirmando que la inspiración del autor católico y la del hermano separado tiene la misma fuente, el Espíritu Santo; además Dios va querer siempre la unidad de todos sus hijos.

Otros opinan que es paradójico teniendo tanta riqueza musical, empobrezcamos nuestra alabanza con cantos que pueden alejarnos de nuestra verdadera fe. Lo cierto es que este tema trae polémica y por eso hemos pedido orientaciones a un sacerdote y a varios hermanos comprometidos con la Iglesia, vinculados por sus trabajos a la música católica.

El sacerdote César Lacayo afirma que es-cuchar este tipo de música no es malo, ni tampoco hace daño para nuestra mente ni el corazón ya que sus letras buscan acercarnos a Dios, pero sí debemos dar un alto cuando queremos implementar las mismas canciones en nuestras celebraciones litúrgicas. “Estos cantos suprimen algunos elementos, que son doctrina pura y debemos proclamarlos, el culto divino requiere cantos legítimos para eso”, dijo.

Para Lacayo, los párrocos no deben permitir que esto suceda en las celebraciones, “nuestras pastorales deben formarse para saber el por qué se canta cada tema”.

Jeraldine Penado, vocalista del Ministerio de Música Vientos de Esperanza y colaboradora del coro de la parroquia Santa Rita de Casia, confirma que hace tiempo por falta de información cometían el error de cantar música protestante incluso en las Horas Santas.

“Ahora tenemos más fuentes de información, después de investigar nos enteramos que los cantos no son los mismos, no se profesa la misma fe, actualmente consumimos lo nuestro” manifiesta la joven, asegurando que se puede disfrutar de una variedad de temas católicos.

Por su parte Luis Arteaga, cantautor panameño manifiesta que “los fieles están en total libertad de escuchar lo que quieran, escuchar música no católica no es pecado, pero sí deben estar atentos a no confundirse, deben tener formación religiosa clara para ser capaces de discernir, cuando un tema es contrario a lo que nosotros creemos”.

Asimismo explica que un católico puede respetar y amar a los hermanos separados, pero cuidado con desconocer la verdad de la fe que proclamamos. “Amarlos no implica ser partícipes en su decisión de no estar en comunión con la Iglesia de Cristo”.

 

Tesoro de la Iglesia

El canto es una realidad religiosa que aparece en toda la Biblia y, particularmente en todo los Evangelios. El propio Señor acudía a la sinagoga según su costumbre y allí tomaba parte en el canto de los salmos. Pueden leer el versículo donde se relata la Última Cena que después de cantar los salmos, salieron al monte de los Olivos.

La Iglesia en su Constitución sobre la Sagrada Liturgia manifiesta la importancia que da a la enseñanza y a la práctica musical en los seminarios, en los noviciados de religiosos de ambos sexos y en las casas de estudios, así como también en los demás institutos y escuelas católicas; para que se pueda impartir esta enseñanza.

Recomienda, además, que, según las circunstancias, se erijan institutos superiores de música sacra. Y pide que se dé una genuina educación litúrgica a los compositores y cantores, en particular a los niños.

Cabe destacar que la Iglesia también se preocupa por fomentar el canto religioso popular, de modo que en los ejercicios piadosos y sagrados, resuenen las voces de los fieles.

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