CatequesisEspiritualidad

¿Qué significa Iniciación Cristiana?

Es entrar en algo nuevo: un proceso gradual que incorpora a una persona en el misterio de Cristo, muerto y resucitado y en la comunidad de la Iglesia, mediante los sacramentos del Bautismo, Confirmación y Eucaristía. La persona se va transformando profundamente, mientras avanza en el camino, hasta dar una respuesta de fe ante la comunidad eclesial. El itinerario consta de elementos esenciales: el anuncio de la Palabra, que lleva al encuentro con Cristo; la acogida del Evangelio, que lleva a la conversión; la profesión de fe, que lleva al bautismo; la efusión del Espíritu Santo, que lleva a la Confirmación y el acceso a la comunión eucarística. Es una iniciativa gratuita de Dios y requiere la decisión libre del hombre, acompañado por la comunidad.

Como toda iniciación, incluye ritos a celebrarse según la etapa de avance. Por ejemplo, luego del primer anuncio y de la manifestación del candidato de querer continuar el proceso, se celebra el rito de entrada en el catecumenado, en el cual la Iglesia expresa su acogida. Los candidatos pasan a llamarse “catecúmenos”. Sigue un período largo de instrucción en la fe, al final del cual se celebra el rito de la elección e inscripción del nombre. Ahora son llamados “elegidos”.

La tercera etapa es de purificación e iluminación, en la que los elegidos se preparan intensamente para recibir los sacramentos de iniciación. En este tiempo se celebran ritos de exorcismos y escrutinios, de la entrega del símbolo de la fe (Credo) y de la oración dominical (Padrenuestro). Al final, los elegidos reciben los sacramentos en la Vigilia Pascual y se convierten en “neófitos” (recién bautizados).

La última etapa será la mistagogia, en la que los neófitos, ayudados por la comunidad y las catequesis, profundizan los misterios celebrados y consolidan la práctica de la vida cristiana.

Artículo anterior

La meta final, como hijos de Dios

Siguiente artículo

Un amor que se refleja en la oración constante