DiócesisSantiago

Resumen de Campaña Diocesana

El Obispo de la diócesis de Santiago, Monseñor Audilio Aguilar y la Comisión de la Campaña de Promoción Diocesana 2016, agradecen a través de estas líneas, a todas las Parroquias, Cuasi-parroquias, Centros Misioneros, Capellanías, Pastorales Diocesanas, Movimientos Apostólicos; que con su disposición y entrega brindaron todo su apoyo para que la meta propuesta para este año, llegara a su cumplimiento. Todo esto es posible gracias a su generosidad.

La campaña de Promoción Diocesana, es el hermoso momento en que como iglesia de Veraguas nos unimos en la búsqueda de objetivos comunes. En este caso el bien primordial es el sostenimiento de la evangelización. Vivimos en un mundo cada día visitado y tentado por el “Solitarismo religioso”, Dios y yo nada más.
La grave consecuencia es que nos aleja y nos hace ajenos e indiferentes. Esta enfermedad también puede enraizarse en nuestras comunidades, en nuestras parroquias, en las instituciones. Por ello, cada día salir de este solitarismo, es una urgencia prioritaria que nos urge y nos pide el cristianismo.
De esta forma, hacemos más nuestra esta iniciativa de la campaña con una mayor entrega, con un gran entusiasmo pero sobre todo con nuestra buena generosidad. Esta generosidad hace posible la ayuda económica a nuestras propias zonas misioneras de Veraguas para la consecución de alimentos, vehículos necesarios para la evangelización y subsidios a religiosos y religiosas para su mantenimiento. Esto es una bendición gracias a todos ustedes.
Actualmente en nuestra diócesis tenemos tres zonas misioneras; entre los centros están: Centro Misionero Nuestra Señora de Guadalupe en el Bale de Ñurum a cargo del Padre Zacarías Pinzón, junto a las Hermanas Dominicas de la Presentación quienes lleva un arduo trabajo misionero; Centro Misio-nero Santa teresita del Niño Jesús en Buenos aires a cargo del Padre Niscasio Miranda, junto a las Servidoras Diocesana, Instituto Femenino propio de la Diócesis de Santiago; Centro Misionero Santa Laura Montoya en Alto Ortiga-Norte de Santa Fe a cargo del Padre
Victoriano Gonzales, junto a la Comunidad religiosa de las Lauritas.
Todos ellos llevan adelante una entrega en la misión que enriquece de forma maravillosa a nuestra provincia y en especial a nuestra diócesis. Escuchar los testimonios de los jóvenes y las jovencitas de estas zonas, de cómo se ha sentido en su alma, da mucha alegría. La alegría de los rostros de los fieles de nuestros centros misioneros es sostenida por la gran alegría entregada de sus misioneros. Nosotros contribuimos al rostro inocente de los niños, al corazón lleno de ilusiones de los jóvenes, a la vida de los que con mayor edad van dándose cuenta como la iglesia en estos lugares va acompañando y creciendo cada día con cada centavo, real etc, pero sobre todo con nuestra cercanía que bridamos. Por eso el lema: “Hermano no te canses de hacer el bien”.

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