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“Se recuperó parte de nuestra memoria histórica, de nuestra vida eclesial y Patria”

Desde las 7 de la mañana cientos de feligreses se veían por los alrededores de la Plaza Mayor del Casco Antiguo y de la Catedral Basílica Santa María la Antigua, deseosos de ser partícipes de un momento histórico. El sábado 24 de noviembre el renovado templo abrió sus puertas, para mostrar a nacionales y extranjeros el resultado de un intenso trabajo que buscó rescatar sus valores originales.

“En cada detalle, en cada estructura, en cada imagen, se ha recuperado parte de nuestra memoria histórica de nuestra vida eclesial y Patria”, así lo manifestó Monseñor José Domingo Ulloa, Arzobispo de Panamá para luego bendecir las ocho campanas que ocuparán las torres; las mismas emitirán sus melodías el 26 de enero del 2019 cuan-do el Santo Padre inicie la eucaristía en la que consagrará el altar, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud.

Con júbilo Monseñor Ulloa afirmó que era un día gozoso para todos, por ser un acontecimiento que llena de estímulo positivo, para proyectar la vida de fe y compromiso bautismal hacia los demás, especialmente a los más necesitados. Invitó a tomar posesión de esta casa, “quiéranla como testimonio de la fe que es y como lugar de encuentro entre nosotros y con el Señor”.

Desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde se contabilizaron alrededor de 43 mil visitantes. Quienes comentaban sus apreciaciones sobre el trabajo realizado, veían con admiración los cambios del retablo del Altar Mayor, de la fachada de piedra, del nuevo piso ajedrezado de mármol y de la construcción de un coro en la entrada de la Iglesia.

Desde abril del 2016 el antiguo templo cerró sus puertas para dar inicio a esta gran obra que vemos hoy casi culminada. Ricardo Gago, presidente del Comité de Amigos de las Iglesias de Casco Antiguo (CAICA), informó que tienen dos meses para trabajar en el equipamiento de la estructura religiosa. “Con el apoyo de todos, se conseguirán las bancas, la mesa del altar, la pila de bautismo, los manteles, candelabros, velas, el ambón, copones entre otros ornamentos litúrgicos necesarios” afirmó

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