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Entre moratoria y bonos

El presidente de la República, Laurentino Cortizo, sancionó el proyecto de ley 295 que adopta medidas sociales, especiales para la suspensión temporal del pago de servicios públicos como energía eléctrica, telefonía fija y móvil e internet. 

Luego de cuatro intensas sesiones de negociación con la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), se logró un acuerdo que modifica el artículo 2 del proyecto de ley 287, el cual fue vetado parcialmente. El acuerdo, con la ABP, permite ampliar la moratoria hasta el 31 de diciembre de 2020. El acuerdo con los bancos incluye una moratoria hasta el 31 de diciembre de 2020 para: hipotecas (préstamos residenciales), préstamos personales, a la pequeña y mediana empresa, al sector agropecuario, comerciales, al sector transporte, de autos y tarjetas de crédito. 

El presidente se comprometió a que “nadie será desalojado, mientras dure el estado de emergencia”, porque han sido congelados todos los cánones de arrendamiento como quedó establecido en el decreto 145 del 1 de mayo.

La moratoria sirve para oxigenar la gestión del Ejecutivo. No hay sacrificio real del sistema bancario. La Asociación Bancaria ha dicho que los bancos viven de los intereses que cobran por las transacciones que realizan; en lenguaje popular, su presidente dijo: “no cobrar interés es como pedir al panadero que venda pan gratis”.

¿Nos sacrificamos por igual?

Actores gubernamentales vendieron la ilusión óptica de que el sacrificio involucraba todos los sectores socioeconómicos, y que una moratoria significa el no pago de intereses regulares en obligaciones bancarias. Ambas cosas son falsas; el sacrificio lo ponen los ciudadanos. 

Moratoria vs suspensión

Estemos claros que queda a criterio de cada banco calificar la situación económica y financiera de sus clientes; no hay nada objetivo, todo es subjetivo. Los intereses acumulados deberán ser pagados según el acuerdo entre el banco y el cliente.

No es mandatario 

Un acuerdo entre una asociación de carácter privado, con el Ejecutivo, carece de fuerza de ley, por lo que no es de obligatorio cumplimiento. Si el propósito es regular el cobro del interés bancario o el funcionamiento interno de bancos y vencer su gobierno corporativo, tendría que ser hecho mediante una ley.

¿Y qué hay con la CSS?

Hay riesgo de que se aumente la edad de jubilación ante la falta de fondos.

En agenda de la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social (CSS) se colocó la discusión de una propuesta de emisión de bonos de valores provenientes del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), como una supuesta opción para no tener que aumentar la edad de jubilación.

Vender bonos 

Asumiendo el peor escenario, se determinó que la Caja necesitaría tomar recursos de las reservas por el orden de 1,100 millones de dólares. Para Juan Jované, además de presentar un estado financiero de la CSS, que aún no se ha hecho, debe presentar proyecciones, además agregó que los panameños deberán decidir.

Reacciones

Los trabajores organizados en CONATO apoyan el sistema solidario.

Según el economista Jované, “el sistema mixto no ha funcionado en ninguna parte del mundo y habrá que regresar al sistema solidario, eliminado por la Ley 51, la solidaridad entre generaciones. Hay toda una gran generación que no tiene respaldo y otras generaciones que pueden ayudarlo en su momento de jubilación». Conato coincide en el retorno al sistema solidario.

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