DiócesisPrelatura de Bocas del Toro

María como modelo de mujer y madre

Feligreses de la Parroquia de San José de Chiriquí Grande, se trasladaron junto al Obispo, Monseñor Aníbal Saldaña y el Padre José March, hasta la bahía El Tapao, para celebrar la fiesta de María Auxiliadora, en la capilla que lleva este mismo nombre. Los feligreses fueron congregándose al punto de partida, Quebrada Marín. Desde allí se iban trasladando en un bote con un pequeño motor por el río hasta llegar a mar abierto y dar con la Bahía de El Tapao.

En el recorrido se encontraron con osos perezosos y la exuberante y bella naturaleza, hasta llegar a la Bahía de los delfines y vislumbrar la capilla María Auxiliadora y, no muy lejos, la isla de Loma Partida, Isla Popa y Cayo de Agua. Los feligreses iban entusiasmados para agasajar a su patrona, María, auxilio de los cristianos.

La capilla estaba ornamentada para el momento y todo dispuesto para celebrar la eucaristía y continuar la fiesta. En su homilía, Monseñor Aníbal recordó a todos los sacerdotes que habían entregado su tiempo para asistir a esta población. Destacó la importancia de que en la Prelatura Bocas del Toro tengan la dedicación de las capillas a María, resaltando la de El Tapao, en su advocación a María Auxiliadora, y la de Isla Colón, a Nuestra Señora del Carmen.

Agregó que, ante la situación del mundo, de los dirigentes políticos, o de la Iglesia, es siempre necesario acudir al auxilio de la Virgen, que tanto bien ha hecho en la historia de la Iglesia en momentos complicados. Indicó la importancia de fomentar la piedad mariana en todos sus aspectos, desde el mes de María, mayo, con el rezo del Rosario, entre otros actos de piedad.

En el evangelio, se les recordó cómo María fue la que provocó, en cierto modo, el inicio de la vida pública de Jesús, con el milagro de la conversión del agua en vino, y la reunión de los discípulos con María siguiendo a Jesús con la nueva fe, acciones en la historia de la salvación que se nos ofrecen también para nuestros días. “María, siempre está ofreciéndonos su auxilio y promoviendo el milagro de reunirnos en la Iglesia con la fe propiamente cristiana”, señaló el Obispo.

La celebración culminó con un delicioso almuerzo de arroz, pollo, caracol de mar, ensalada, agua de coco, entre otros platos del lugar, incluidas las típicas guabas. Los niños se dieron un buen baño en la Bahía, mientras los adultos reposaban alrededor. Se sumaban las conversaciones acerca de los inicios de la capilla, la información de los padres que habían pasado por el lugar, la construcción de la escuela, entre otros aspectos.

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