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Pastoral afropanameña expresión del Dios encarnado

Uno de los desafíos del mundo actual es responder positivamente a lo multiétnico y lo pluricultural. La Iglesia lleva muchos años en su reflexión sobre la relación de fe y cultura. Es desde esa perspectiva que ha dado pasos más precisos en la inculturación del evangelio, que quiere decir cómo el Dios de la vida se encarna en la vida de los pueblos.

En América Latina y el Caribe, estos procesos de inculturación principalmente se han impulsa-do en las poblaciones afrodescendientes y en las indígenas, por ser un continente en la que mayoritariamente habitan. Proceso que no ha sido fácil por la resistencia de algunos sectores en la misma Iglesia, pero que han ido comprendiendo y asumiendo.

De acuerdo con Eunice Meneses Araúz, Coordinadora Nacional de Pastoral Afropanameña la importancia de contar con una pastoral específica va en consonancia con lo que expresa el mismo Evangelio. “Porque el mismo Jesús se encarnó en una cultura específica para acompañar al pueblo de Israel en su proyecto de salvación, así mismo la iglesia tiene que encarnarse en las culturas de los pueblos para acompañarlos en su proyecto de salvación”.

Panamá es un país marcado por los afrodescendientes y por los indígenas, una identidad no sólo religiosa sino étnica y cultural. “Tenemos una manera distinta de celebrar la fe, y lo hacemos desde nuestra realidad, es así como Dios en nuestra cultura se hace presente y también se hace uno con nosotros, sobre todo en este continente donde la población se encuentra en las periferias”, expresó Meneses Araúz.

Es así que en las poblaciones afrodescendientes, tenemos la pastoral afroamericana y caribeña, surgida en el Encuentro de Pastoral Negra en Buenaventura, Colombia, en 1980. Mientras que en la Iglesia Católica en Panamá se fue conformando en 1983. Ya han pasado 32 años desde que se realizó el Encuentro de Pastoral Afroamericana y Caribeña, en Portobelo, el cual inspiró el establecimiento de esta pastoral en el entonces Vicariato de Darién, que incluía la provincia de Colón y la Comarca de Guna Yala.

Actualmente la Pastoral Afro-panameña está establecida en el vicariato de Darién, en la diócesis de Colón-Guna Yala, en la prelatura de Bocas del Toro, en la arquidiócesis de Panamá, en esta última en 13 parroquias. Se proyecta iniciarse en la diócesis de David y en la diócesis de Penonomé, según explicó el sacerdote Efraín De León, Secretario Ejecutivo de esta Pastoral en la Conferencia Episcopal Panameña.

“Se trata de inculturar el Evangelio” nos dice el padre Efraín, y esta incorporación enriquece a la Iglesia a través de un trabajo pastoral en las comunidades negras, en su mayoría empobrecidas; a fin de que descubran su dignidad de hijos e hijas de Dios capaces de impulsar su desarrollo humano”.

“Nosotros vamos acompañan-do y luchando por los derechos de las poblaciones afrodescendientes para que logren realmente su dignidad plena como el resto de ciudadanos de este país y del mundo”, dijo.

Retos actuales de la Pastoral Afropanameña

Antes de responder sobre los retos, el padre Efraín De León advierte que la Pastoral Afropanameña, “no es una opción e los negros para negros, sino una opción de la Iglesia, en su opción preferencial por los más pobres, en los que evidentemente están los afrodescendientes. Una aclaración válida pues de lo que se trata es de construir comunidades eclesiales con rostro propio negro sin que signifique una segregación sino una expresión de la fe”. Desde 1980 se han hecho grandes esfuerzos para que se comprenda en su justa dimensión la importancia de esta misión, explica el sacerdote De León, y agrega que “quizá este es el principal desafío, que se vea a la Pastoral Afropanameña, como una opción en la que todos debemos trabajar, especialmente si vivimos en un país donde la población negra es muy grande, y que en su mayoría vive en una permanente situación de discriminación, exclusión y de inequidad que los mantienen en la más profunda pobreza.

Otro desafío es llegar a la juventud afrodescendiente, por-que es un sector muy afectado por la discriminación; son acosados por los agentes de seguridad porque se piensa que “el ser negro es sinónimo de ser delincuente” y por ello el atropello. Esto debemos combatirlo insitentemente y no aceptarlo como normal, apuntó.

Desde el año 2005 con el X Encuentro de Pastoral Afroamericana y Caribeña (EPA), celebrado en Venezuela, dedicado a la reflexión de los jóvenes afrodescendiente, se ha enfatizado el trabajo pastoral con ellos, para integrarlos a la pastoral juvenil en sus respectivas parroquias, para que puedan discernir con sus pares sobre sus preocupaciones y su proyecto de vida, desde la fe.

Foro JMJ de Jóvenes Afrodescendientes

Panamá es sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud 2019; es una oportunidad única que el papa Francisco ha dado no solo a los jóvenes del país sino de todo el continente, especialmente a los que están en las perifierias.

Una de esas periferias es la juventud afrodescendiente. Es por ello que la pastoral afropanameña ha propuesto la realización de un Foro JMJ de la Juventud Afrodescendiente.

La intención afirmó el padre Efraín es que “los jóvenes se empoderen de su papel en la Iglesia y la sociedad”. Ellos deben hacer su camino con el acompañamiento de la iglesia; involucrarse de manera activa haciendo aportes significativos al trabajo pastoral en los ambientes juveniles”, enfatizó.

Se tiene previsto presentar este proyecto del Foro JMJ de Jóvenes Afrodescendientes, en el XIV Encuentro de Pastoral Afroamericana y Caribena (EPA) que se llevará a cabo el próximo 15 de julio, en Cali, Colombia, para que puedan participar la mayor cantidad posible.

Nuestro país participará en este EPA y contará con al menos 25 representantes, acompañados por el Obispo Uriah Ashley, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Panamá.

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