DiócesisSantiago

Reafirman su entrega y su misión a Dios y a la iglesia diocesana

La diócesis de Santiago vivió estos días Santos con mucha fe. Una de las más importantes celebraciones fue la Santa Misa Crismal, presidida por Monseñor Audilio Aguilar, acompañado de Monseñor Oscar Mario Brown y el clero diocesano.
Esta eucaristía es de mucha importancia, pues los sacerdotes renuevan sus promesas,  y se bendicen los santos oleos que serán utilizados durante el año en ceremonias especiales, como ordenaciones, bautizos y confirmaciones, entre otros.
El Obispo recalcó la persona del sacerdote y lo que significa para la comunidad parroquial; el valor que los mismos deben darle a su llamado, su compromiso a servir a Dios, a la iglesia y a los fieles. Además se dirigió a los fieles invitándolos a seguir acompañando de la mano a sus sacerdotes, pues eso también edifica el trabajo pastoral en las diferentes zonas parroquiales.
Uno de los puntos sobresalientes en esta hermosa celebración, fue el momento de la presentación, preparación y bendición de los aceites, el óleo de los enfermos, oleo de los catecúmenos y el aceite para el Santo Crisma.
Los mismos, llevados por sacerdotes y entregados en las manos del Señor Obispo, representan cómo en la comunión, Jesús, Nuestro Señor, sigue anunciando, sanando, gobernándonos mediante sus santos sacramentos.
Los gestos y los signos abundaron en esta hermosa celebración litúrgica, convirtiéndose en una catequesis para todos los presentes. Un momento de especial riqueza fue cuando el Señor Obispo sopla sobre el aceite que después de preparado se usará para consagrar como propiedad de Cristo “el Santo Crisma”. Este soplo por parte del Pastor de la Iglesia, significa el don del Espíritu Santo. Recordemos que en la Teología Sacramental, el Espíritu Santo en su máximo grado, está presente en los obispos, legítimos sucesores de los apóstoles en la Iglesia católica.
También un momento muy emotivo es la entrega de los santos oleos a cada una de las Parroquias, Cuasi parroquias, Centros misioneros, capellanías,  que mediante sus delegados expresan la alegría en este recibimiento. Cabe resaltar el hermoso símbolo de adornar con flores o un logotipo, la canastilla en el que se depositaran los aceites bendecidos.

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