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Un desafío permanente e ineludible

Un desafío permanente e ineludible

“Vales mucho a mis ojos, eres valioso y yo te amo. No temas, yo estoy contigo”. (Isaías 43:4-5).

 

Por Redacción 

Dice el Señor: “Yo sé lo que vales, he abierto delante de ti una puerta y, aunque eres débil, nadie la podrá cerrar, porque has guardado mi Palabra…y ellos reconocerán que yo te he amado” (Apoc 3:8-9). Así comienza la Exhortación Apostólica Dilexi Te, “sobre el amor a los pobres”.

En este tiempo litúrgico, Pastoral Social-Cáritas invita a todos a asomarnos a la situación de los más pobres de nuestro país y, no solo eso, también a abrir más los ojos, la mente y el corazón y situarnos, dentro de lo posible, en sus vidas, realidades, sufrimientos y alegrías.

“La amistad con los pobres nos hace ser amigos de Jesús”, escribió san Ignacio a los jesuitas de Padua (1547). Esa tiene que ser una de nuestras metas en esta Cuaresma, siguiendo esta Exhortación de los papas Francisco y León XIV (DT,3): hacernos amigos de Jesús a través de la amistad con los pobres.

Queremos continuar nuestra reflexión de 2025 en esta Campaña Cuaresmal de 2026: “Compartiendo esperanza”. En esta ocasión, vamos a apoyarnos en la reflexión que nos brinda la exhortación Dilexi Te y nos dejaremos orientar por aquello de que “cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, conmigo lo hicieron” (Mt 25:40).

Cada domingo encontrarás en este espacio un fragmento de los temas de la Campaña Cuaresmal 2026 de la Pastoral Social- Cáritas de Panamá, del 22 de febrero al 29 de marzo de 2026. “No temas, yo estoy contigo” (Isaías 43:4-5).  Para reflexionar en comunidad.

 

Cuarta  Semana de Cuaresma

“La iglesia, en cuanto Cuerpo de Cristo, siente como su propia “carne” la vida de los pobres, que son parte privilegiada del pueblo que va en camino… El cristiano no puede considerar a los pobres solo como un problema social; estos son una ‘cuestión familiar’, son de ‘los nuestros’” (DT,103-104). “Ve y haz tú lo mismo” (Lc 10:37), le dice Jesús al que escuchaba la parábola del buen samaritano. Y nos lo dice a nosotros también, ese es nuestro desafío. Para nosotros los cristianos, la cuestión de los pobres conduce a lo esencial de nuestra fe (DT,110).

Acabamos de terminar el año del Jubileo de la Esperanza. ¿Qué frutos hemos recogido? Sabemos que unos cuantos escogidos pudieron ir a Roma a celebrarlo, ¿y los millones que no pudimos ir? ¿Qué hemos hecho? ¿Qué vamos a hacer? ¿Cómo sintieron los más pobres de nuestro país los beneficios del Jubileo? El Papa León nos habla de un desafío permanente e ineludible, o sea, lo tenemos siempre presente y no podemos echarlo a un lado.

 

En nuestra iglesia se habla de obras de misericordia que están basadas en Mt 25:31-46. ¿Las hemos meditado, nos han cuestionado, las hemos practicado?

 

+Dar de comer al hambriento: comer es lo primero y sabemos producir, pero ¿sabemos compartir? ¿Quiénes pasan hambre en Panamá?

+Dar de beber al sediento: ¿por qué se contamina el agua, por qué se privatiza, por qué es principio de discordia?

+Acoger al extranjero: no solo aguantarlo, sino recibirlo en nuestra comunidad; es de justicia hacerlo.

+Vestir al desnudo: no se trata de ropa material, sino de no excluir, que no sean expulsados, que tengan oportunidades.

+Visitar/cuidar los enfermos: hay mucha tecnología, pero poco cuidado; tenemos que superar el miedo y la opresión que trae la enfermedad.

 +Visitar/cuidar a los encarcelados: no se trata de encerrar y castigar, sino de cuidar y orientar; fortalecer la esperanza en comunidad.

 Este es el camino-desafío en el que tenemos que profundizar y al que nos invita el Papa León XIV. ¿Eso queremos?

 

REFLEXIONEMOS en comunidad:

1° ¿Cuál es el principal desafío que tiene nuestra iglesia hoy con relación a los pobres?

2° ¿Cómo se viven las obras de misericordia en nuestras parroquias y comunidades?

3° San Juan de la Cruz dijo: “Al final de la tarde nos examinarán del amor. ¿Cómo entendemos esto en relación con Mt 25:31-46?