EspiritualidadPlan Pastoral

Iglesia que camina en la esperanza

“Somos un pueblo que camina y juntos caminando queremos alcanzar, otra ciudad que no se acaba, sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad…” Todos seguramente hemos cantado alguna vez este canto, que refleja muy bien lo que el Concilio Vaticano II dice de la Iglesia: es el pueblo de Dios, vive en comunión, camina a través de la historia, espera un mundo mejor y espera la vida eterna.
Es una Iglesia peregrina que camina en esperanza: con humildad, porque sabe que todavía no ha llegado a su meta ni es la Iglesia santa que el Señor quiere, pero con valentía y esfuerzo porque sabe que no camina sola y que con la ayuda del Señor puede siempre caminar, mejorar, convertirse y llegar a la santidad.
Este sentido de esperanza, de camino o itinerario, de proceso, es muy importante en nuestro Plan pastoral, que es un medio de hacer realidad y orientar adecuadamente esa esperanza y ese camino. Por eso es muy importante ponerlo en práctica, participar en él, ir avanzando hacia la Iglesia que soñamos (modelo ideal) a través de las etapas, y fases, de acuerdo a las metas fijadas para cada año, programando y evaluando.
El pasado viernes concluyó en la Diócesis de Chitré la Semana pastoral, ultimando la elaboración del plan diocesano de esa Iglesia local, como ya se ha hecho o se va haciendo también en Panamá, David y Colón. Y como se empezará a hacer este mismo año en la Diócesis de Penonomé. Sin prisas, pero sin pausa, con la mayor participación posible y siempre en esta actitud de esperanza que impulsa la conversión pastoral y fortalece una acción pastoral orgánica, renovada y vigorosa.
Todo ello es un motivo de alegría, gratitud al Señor y confianza en Él.

Artículo anterior

Espiritualidad y madurez vocacional

Siguiente artículo

El Reino triunfará