Nueva propuesta formativa impulsa encuentros vivos, oración constante y discernimiento pastoral comunitario.
Por Marianne Colmenárez
Alrededor de seiscientos catequistas asumieron el desafío de renovar su manera de acompañar la iniciación cristiana a partir de una propuesta concreta que pone en el centro la experiencia humana y la organización de cada encuentro.
El enfoque estuvo fijado en la metodología compartida por la catequista costarricense Elvia Abarca, quien invitó a comprender que evangelizar exige preparación profunda, mirada pastoral y coherencia espiritual.
Una pedagogía que parte de la vida
Su planteamiento parte de una convicción clara. No basta transmitir contenidos, es necesario provocar un proceso que ayude a interiorizar, iluminar la vida y suscitar una respuesta personal.
Reveló que todo debe desarrollarse de forma gradual, respetando la centralidad de cada persona, la mediación de la Palabra y la introducción progresiva en el misterio de Cristo. Nada ocurre de improviso. Por eso insistió en la importancia de organizar cada encuentro con sentido y orden.
La propuesta incluye nueve momentos articulados que permiten recorrer la experiencia humana, el anuncio creyente y la respuesta comprometida.

Cada etapa contiene elementos concretos que ayudan a entrar en el corazón de quienes participan. Se trata de integrar escucha, signos, liturgia, preguntas y evaluación, sin olvidar que el primero que obra es el Espíritu Santo.
“Planificar es un arte que requiere práctica constante, es necesario que el catequista dedique un buen tiempo para interiorizar, reconociendo la acción de Dios en lo cotidiano, para provocar una experiencia intensa en la vida de los catequizandos”, expresó.
Aconsejó tener siempre presente a quién se dirige el mensaje y cuáles son sus necesidades reales.
Invitó, además, a desarrollar la propia identidad del catequista al servicio de la edificación de la comunidad.
También recordó una enseñanza del papa León XIV al señalar que “para hablar de Dios hay que hablar con Dios”, exhortando a todos los catequistas a cultivar oración frecuente y cercanía a la Eucaristía.
El instrumento de planificación entregado en el Encuentro Arquidiocesano de Catequesis, propone ubicarse en el tiempo litúrgico, elegir el texto bíblico adecuado, definir un eje temático y considerar el contexto familiar y social de los participantes. Culmina con una valoración objetiva que permita mejorar continuamente.
El padre Israel Ramos subrayó que hoy no se puede limitar la formación cristiana a la doctrina. “En estos tiempos tenemos que partir de la experiencia humana. El mensaje será el mismo para siempre, el Evangelio, pero debemos reconocer que hay una crisis de transmisión de la fe”, afirmó.
Experiencia positiva
Desde las parroquias, la acogida estuvo marcada por el deseo de poner en práctica lo aprendido.
Isaac Guerra, de la parroquia La Ascensión del Señor, destacó que la propuesta puede renovar el acompañamiento a las familias y evitar que los niños desaparezcan después de recibir los sacramentos, al propiciar un verdadero encuentro con Cristo que dé continuidad al proceso formativo.
Melissa Morales, catequista de confirmación en la parroquia María Reina de la Paz, valoró la claridad del esquema y su aplicación concreta en el trabajo con adolescentes, señalando que ofrece herramientas prácticas para conectar la fe con las vivencias cotidianas de los jóvenes.
Por su parte, Roberto Mera, de la parroquia Santísima Trinidad, subrayó que la metodología facilita el acercamiento a la realidad juvenil y ayuda a superar esquemas formales que, a veces, se distancian de lo que los muchachos experimentan en sus hogares.
Próximos encuentros zonales
Retiro cuaresmal: 14 de marzo
Nuestra Señora del Carmen Panamá Este: 23 de mayo
Santa María La Antigua Panamá Centro: 20 de junio
Cristo Redentor Panamá Norte: 18 de julio
San Francisco de Paula Panamá Oeste: 29 de agosto
