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Malos tiempos para la paz

Malos tiempos para la paz

Preocupado por las poblaciones en zonas de conflicto, los llamamientos del papa León XIV son de aliento y esperanza, también para los que se ven obligados a huir de sus tierras.

 

Por Miguel Ángel Ciaurriz, OAR

Aunque todos oramos y suspiramos por la paz, el creciente número de conflictos armados en el mundo parece estar alejando esta esperanza.

Sin duda, una de las bocas con mayor autoridad moral para exigir “desarmar las armas para armar la paz”, es el papa León XIV, que se ha referido a este tema de la guerra en varias ocasiones.

Además de sus constantes referencias a la guerra de Rusia contra Ucrania, León XIV, en estos últimos días, no ha dejado en el olvido ni en la irrelevancia lo que sucede en Medio Oriente y, un poco más adentro, entre Afganistán y Pakistán.

El domingo 1 de marzo, el Papa intervino en dos momentos distintos para pronunciarse sobre los conflictos que están en curso. Durante el Ángelus en la Plaza de San Pedro, León XIV, según Infovaticana, centró su intervención en la escalada militar en Oriente Medio y, en particular, en el choque entre Estados Unidos, Israel e Irán, afirmando: “Sigo, con profunda preocupación, lo que está sucediendo en Oriente Medio y en Irán en estas horas dramáticas”.

El Pontífice fue muy claro al señalar cuál es el camino para la paz. Dijo: “La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas, ni con las armas, que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”, expresando la necesidad de que las partes “asuman la responsabilidad moral de detener la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable”.

El Papa advirtió también la necesidad de “que la diplomacia redescubra su papel” e hizo una invocación al diálogo entre Pakistán y Afganistán, dos países en conflicto desde esos días, y del que apenas se habla porque no parecen ser dos agentes de la importancia del conflicto de Oriente Medio.

 

 

Escuchen el clamor y vean los rostros de tantos “abrumados por la ferocidad irracional de quienes planean sin piedad la muerte y la destrucción”.

 

Durante su visita pastoral al barrio romano de Quarticciolo, ante niños y jóvenes de la parroquia, el Papa dijo de manera espontánea: “Desde este momento estoy muy preocupado, y no sabemos por cuántos días durará, por la situación en Oriente Medio. ¡La guerra otra vez! Y nosotros debemos ser anunciadores de la paz de Jesús, que Dios quiere para todos. Habrá que rezar mucho por la paz, y vivir en unidad, y rechazar la tentación de hacer daño al otro; la violencia nunca es la elección correcta”.

Sobre el conflicto Pakistán-Afganistán, el Papa señaló: “En estos días llegan, además, noticias preocupantes de enfrentamientos entre Pakistán y Afganistán y elevo mi súplica por un retorno urgente al diálogo”. Previamente, durante la celebración del Ángelus, el Papa había afirmado que “las estrategias de poder económico y militar, nos enseña la historia, no dan futuro a la humanidad”.

Puede que su voz no la escuchen quienes tienen la obligación moral de llevar el mundo por los caminos de la paz, pero las palabras de León XIV deberían ser atendidas por unos y otros. Por la seguridad del mañana.