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El Papa León XIV: Sean un faro de esperanza

El Papa León XIV: Sean un faro de esperanza

El papa León XIV exhortó a las universidades a ser espacios de encuentro y diálogo, formando artesanos de la paz y siendo un faro de esperanza en un mundo dividido.

 

Por Héctor Muñoz

En un contexto internacional marcado por la violencia, la polarización y la desconfianza, el papa León XIV exhortó a las universidades a convertirse en espacios de encuentro, diálogo y construcción de la paz, durante una audiencia concedida este 18 de junio a los miembros del Consejo de Administración de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Al recibir a la delegación en la Sala del Consistorio, el Santo Padre destacó la importancia de Roma y del Vaticano como lugares que, a lo largo de la historia, han favorecido el encuentro entre culturas y pueblos, además de ser fundamentales para los orígenes y el crecimiento de la fe cristiana.

Universidades al servicio del encuentro

El Pontífice recordó que las universidades han sido tradicionalmente espacios privilegiados para el crecimiento intelectual y humano, donde estudiantes y profesores no solo comparten conocimientos, sino también experiencias y relaciones que enriquecen la convivencia.

“Las universidades han sido desde siempre lugares de encuentro”, afirmó León XIV, señalando que es necesario trabajar constantemente para que continúen siendo ámbitos donde se propicien relaciones significativas y el intercambio respetuoso de ideas.

Asimismo, subrayó que el diálogo sincero permite superar las barreras de la incomprensión y la desconfianza, favoreciendo el crecimiento mutuo y la búsqueda común de la verdad.

Formar artesanos de la paz

Ante una realidad mundial caracterizada por la violencia y los discursos agresivos, el Papa alentó a la comunidad universitaria a ser “artesanos de la paz verdadera”.

“Una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante, trabajando por la concordia entre los pueblos”, 

 

Inspirándose en san Agustín, León XIV recordó que la paz debe comenzar en el interior de cada persona y no puede considerarse una meta inalcanzable.

“Para encender a los demás, deben tenerla ustedes, en su interior, con la luz encendida”, señaló, invitando a promover la paz en las comunidades y a reconocerla como una realidad posible y necesaria.

Un faro de esperanza para el mundo

Al concluir su encuentro con los representantes de la Universidad Hebrea de Jerusalén, el Papa aseguró sus oraciones para que las instituciones académicas continúen formando hombres y mujeres comprometidos con la reconciliación y el entendimiento entre los pueblos.

“Al formar artesanos de la paz, la comunidad universitaria puede seguir siendo un faro de esperanza y de unidad en un mundo cada vez más dividido”, concluyó.