CatequesisEspiritualidad

Caminantes de la misma carne humana

La velocidad del mundo moderno y lo frenético nos impide escuchar bien lo que dice otra persona. La catequesis en esencia es un diálogo abierto que derriba muros para construir el Reino de Jesús, un mundo verdaderamente humano.

Comisión Arquidiocesana de Catequesis

Cuando se respeta la dignidad de nuestros interlocutores en la catequesis, florece también la creatividad y el ingenio, y la personalidad humana puede desplegar sus múltiples iniciativas en favor de otros.  Sin embargo, se observa que en algunas de nuestras catequesis contradecimos esto cuando por ejemplo nos importa más la apariencia de nuestros jóvenes que la sed que tienen de conocer a Jesús, aquel que no condenó a nadie, sino que acogió a todos, (Lucas 19, 1-5). 

Es así como, reaparece la una cultura de muros: de levantar muros, muros en el corazón, muros para evitar este encuentro con otras personas. En esencia, nuestra catequesis se trata de proponer el Reino de Jesús, dialogar con calma, usar dinámicas y recursos para ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad, construir puentes para acercarnos, escuchar, volver a escuchar y acoger hasta que podamos expresar con actos, la alegría de una misericordia “inmerecida, incondicional y gratuita”, (AL 297).

El verdadero diálogo es el que permite respetar el punto de vista del otro, sus intereses y, sobre todo, sentirlo de la misma carne humana.

Con esta pandemia fuimos capaces de reconocer cómo nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas que antes estaban apartadas por nuestros muros: empleados de los supermercados, personal de limpieza, cuidadores, transportistas, hombres y mujeres que trabajan para proporcionar servicios esenciales y seguridad, voluntarios jóvenes y adultos.  Nuestro servicio es servicio a la  Palabra de Dios y Ella tiene poder para derribar muros “es dinámica y eficaz; a través del Espíritu Santo purifica la palabra humana, haciéndola portadora de vida. Es como la dinamita, capaz de encender los corazones, derribar muros y abrir nuevas vías de entendimiento y de fraternidad”, DpC 284.

Luces:   Más que preparar para los sacramentos
La catequesis en la parroquia, exige mucho más que preparar para los sacramentos. Nuestra conciencia renovada, valorará la identidad y dignidad de cada uno como lo esencial de nuestro servicio. En la parroquia la misión requiere hoy una mayor capacidad de compartir, comunicar, encontrarse, así como caminar juntos sobre el sendero de Cristo en la docilidad al Espíritu
Santo. Ver a cada uno como alguien de la misma carne humana. Reflexiones junto la nueva encíclica del Fratelli Tutti del Papa Francisco.
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