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Celebran jornada de vida consagrada

Gran regocijo se vivió el 2 de febrero, cuando religiosos y religiosas de la Diócesis de Santiago se encontraron para celebrar la Jornada Mundial de la Vida Consagrada.

El Encuentro comenzó poniendo esta celebración en manos del Señor, después participó Monseñor José Dimas Cedeño, Arzobispo Emérito, quien  recordó que las reglas de cada Instituto de Vida Consagrada y los Superiores de cada comunidad ya constituyen una orientación en la vida de cada religioso.  Invitó a tener muy presente que somos peregrinos, y en esa experiencia del camino, el Señor se nos acerca y vivimos esa experiencia de los discípulos de Emaús: “sentíamos arder nuestro corazón”.

Agregó que la Santidad de Cristo está en la Iglesia, y que “estamos llamados a vivir como consagrados esa vocación a la santidad”.  Hizo énfasis en la alegría del consagrado, recordando a San Pablo: “Vivan alegres, se lo repito, estén alegres”.

Luego se celebró la Eucaristía, antecedida por el ritual de la Bendición de las candelas.  En la homilía, Monseñor puntualizó el sentido de la celebración de la Fiesta de la Presentación del Señor.  Después, cada miembro de las comunidades religiosas renovó sus votos, según la fórmula propia de cada Instituto o Comunidad.

Esta Eucaristía fue concelebrada por los Padres Norberto Cáceres, Andrés Pineda y Pedro Hulsebosch.

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