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San Juan de Dios de los Pobres: Cuando el pobre y el enfermo son alimentados con amor

San Juan de Dios de los Pobres: Cuando el pobre y el enfermo son alimentados con amor
 

“El mayor bien que podemos hacer es servir a los pobres», es una frase atribuida a San Juan de Dios de los Pobres, un religioso portugués que dedicó gran parte de su vida a ayudar a las personas necesitadas y a los enfermos.

 

 
Por: Raúl López Aranda
 
En el Grupo San Juan de Dios Pastoral de la Salud y en la Iglesia Santiago Apóstol  afinan los detalles para la festividad de San Juan de Dios de los Pobres que se realizará este 7 y 8 de marzo. Esos días empezarán a llegar a Natá de los Caballeros personas que viven en la serranía coclesana y de los  poblados más cercanos.
 
Algunas veces las autoridades locales les donan el pasaje, para que puedan transportarse en un pick up, otros, que viven más cerca,  llegan caminando. Vienen en busca de los alimentos que escasean en sus comunidades.  Durante dos días se les regala un poco de felicidad.
 
 
 
 
Hace más  20 años Juan Carlos Chanis empezó a apoyar esta actividad, su familia le inculcó el servicio al más necesitado.  Hoy es parte del grupo de voluntarios que está  formado por unos 80 jóvenes. 
 
«Tradicionalmente recibimos a los peregrinos desde el día 7 de marzo  en horas de la mañana, es un trabajo fuerte, pero que hacemos con empatía y amor», señala Juan Carlos». Todos lo años recibimos personas que bajan de las montañas e incluso las que viven del pueblo. Son  alrededor de mil personas que vienen en busca de ayuda», agregó.
 
Imagen venerada de San Juan de Dios de los Pobres en Natá.
Voluntarios de las festividades en Natá.

Preparación

Durante todo el año estos jóvenes, con el apoyo de la Iglesia, realizan actividades para recaudar fondos, pero nunca es suficiente, porque se debe conseguir alimentos para muchas personas. Así las cosas, una comunidad solidaria, que conoce el trabajo que se hace brinda su  apoyo. 
 
«Hay familias que donan el desayuno, el almuerzo y la cena de los dos días de fiesta: 7 y 8 de marzo y lo hacen de forma desinteresada y con el objetivo de apoyar a ese niños, adultos, mujeres embarazadas o persona con discapacidad que vienen de lejos o de más cerca»,  puntualizó Juan Carlos Chanis.
 
Algunas personas destinan parcelas de sus fincas para sembrar frijoles, maíz y otros granos para donarlo a quienes  bajan de la montaña a  participar en  la fiesta de San Juan de Dios de los Pobres, relata el Padre Luis Antonio Vergara, SVD, Párroco de la Iglesia Santiago Apóstol de Natá. 
 
Los jóvenes y los miembros de la comunidad realizan muchos esfuerzos para que esta tradición religiosa y  humanitaria siga viva  y mantenga el mismo sentir que es ayudar al más necesitado.

Voluntariado

Luis Carlos Chanis es hermano de Juan Carlos. Recuerda que  él lo incentivó para que apoyara la actividad,  de ese momento hace poco menos de 20 años. Las personas llegaban de la montaña coclesana y también de  Ocú y hasta de Chiriquí.  Hoy vienen  de la serranía de Natá, de las Huacas, de las  Huacas de Quije, de El Copé y  de pueblos que se ubican más cerca de Natá.
 
Durante 38 años el hijo de la señora Lidiel Quirós  recibió los beneficios del festividad de San Juan de Dios de los Pobres. Ella lo traía en su silla de ruedas, porque tenía parálisis cerebral. Hace tres meses él falleció y ahora ella se ha convertido en voluntaria, porque quiere retribuir toda esa ayuda que le dieron. Se siente orgullosa.  
 
«Lo hago, porque esos muchachos trabajan muy duro cargando sacos,  al enfermo que no puede caminar, lo hacen día y noche y necesitan ayuda». Ellos hacen actividades durante el año, pero no es suficiente, para la cantidad de personas y enfermos que vienen. Ellos necesitan apoyo no solo de los natariegos, sino de todo el país, porque todos somos panameños», manifestó la señora Didi, como cariñosamente la llaman.
 
Son jóvenes que trabajan con alegría y atienden al enfermo con amor y quiénes donan también lo hacen con amor, añadió.
 
 
Entre el grupo de voluntarios también está Josthan Chanis, un joven de 18 años que se encarga del Conité de Medios de Comunicación. Desde que  tiene uso de razón participa en esta noble actividad.
 
«Me impresiona la cantidad de personas que asiste todos los años para recibir un apoyo, hay niños que vienen sin zapatos, es muy  impresionante y conmovedor», indica.
 
Los niños me dicen que se sienten muy felices, porque se les da bastante comida y  su ropita, calzados y útiles escolares.
 
A ellos y a sus familiares se les da hospedaje  en la casa del pueblo, tenemos una base de datos y a cada familia se le da un cintillo. Las mujeres embarazadas, niños y adultos con discapacidad son identificados.
 
A Josué Quirós también  le gusta ayudar al prójimo, él también es voluntario. «La organización es mucho trabajo, lo dividimos en comités de donaciones, comida, limpieza y medios de comunicación, explica.
 
Siento tristeza cuando veo llegar a los niños, muchas veces con sus pies descalzos, pero su corazón se alegra cuando se les da comida y reciben sus donaciones», expresó. «Los invito a ser buenas con las personas, a ayudarlos, no nos cuesta nada hacerlos felices».
Durante todo el año las personas  apartan las donaciones en sus casas y cuando la fecha se acerca nosotros las recibimos. Son donaciones de empresas, de particulares  que tienen mandas en comida, agua y víveres.
 
 

¿QUIÉN FUE SAN JUAN DE DIOS DE LOS POBRES?

 
San Juan de Dios fue un laico al que llamaban loco. Nunca fue sacerdote, estuvo hospitalizado. «Allí empezó a darse cuenta cómo maltrataban a las personas y cuando  salió quiso hacer algo diferente y por eso se puso a recoger limosna, a apoyar, pedir ayuda y fue formando un pequeño equipo, hospitales, reseña el padre Luis Antonio.
 
«Fue un hombre que siempre vivió en la pobreza, pero ese no fue obstáculo para su gran obra. «Aquí en Natá, por muchos años, la gente ha  continuado la misión de San Juan de Dios de los Pobres», agregó.
 
 
OTROS DATOS
 
Este año entre las 7:30 y 8:00 de la mañana se hará la Unción de los Enfermos, porque muchas de las personas que llegan tienen alguna condición de salud,  el obispo Edgardo Cedeño Muñoz los acompañará», adelantó el padre Vergara.
 
La misa del 8 de marzo empezará a las 9 de la mañana y después se realizará la procesión, en años anteriores se hacía en la tarde. La idea es que la gente del campo también participe.
 

DONACIONES QUE SE NECESITAN

Usted aún tiene tiempo para donar. Se necesita sábanas de lana, medicinas, útiles escolares y sobre todo  comida seca y utensilios de aseo. También puede contribuir con platos de comida, ropa agua y refrescos.
Acérquese a la parroquia y contribuya.