ComunidadEducación

De regreso a clases virtuales

Hemos comenzado un año con algunas incertidumbres que inquietan a muchos, comenzando con el hecho que la pandemia aún no ha terminado.

Montgomery A. Johnson Mirones, ocds

Este año escolar iniciará de forma virtual enteramente, y como en gran parte del 2020, estamos sujetos a las fluctuaciones epidemiológicas que hará que las Autoridades del Gobierno determinen si es seguro o no regresar a las aulas, y de qué manera regresaremos.

Si el 2020 nos agarró desprevenidos, en algunos temas que ya existían, pero que habíamos dejado a un lado, por ejemplo, la Tecnología Aplicada a la Educación y las conocidas TIC (Tecnología de Información y Comunicación). Esa adaptación repentina que tuvimos que realizar el año pasado ya nos sirve de ventaja. Todos los maestros han podido dar sus clases mediante una plataforma de educación a distancia u otra, llámese Zoom, Teams, Classroom, Moodle u otras. Por lo que, si el 2020 fue de práctica con ganancia, 2021 no puede quedarse atrás. Conocemos ya las ventajas y desventajas, bondades y debilidades de esta forma de educación, y hemos cargado nuestra creatividad pedagógica al máximo para, no solo enseñar, sino hacerlo sin cansar y siempre reinventando nuestro “librito”.

Para este año 2021, podríamos compartir varios consejos dedicado a los maestros y administradores escolares católicos:

Capacítense. La capacitación no solo ha de ser solo en el campo pedagógico, sino una pedagogía moderna con la inclusión efectiva de la tecnología en el aula. Nuestra juventud es naturalmente tecnológica, nosotros adultos, estamos en la obligación de ir por delante. Reconozcamos nuestras lagunas tecnológicas y aprovechemos este momento para dominar las plataformas y aplicaciones, ya que hay de sobra según la creatividad del docente. La capacitación también debe ser en su área de especialidad. Ninguna área es estática, en todas hay actualizaciones, hallazgos, nuevos datos, e información relevante. Hay gran oferta de cursos en línea al cual podemos acceder desde la comodidad de nuestras casas.

EDUCADORES. Creatividad pedagógica al máximo.

Evangelícese. No podemos dar lo que no tenemos. Inspirados por el Maestro, Jesús es nuestra luz y guía. Capacitemos nuestra alma con la Palabra de Vida que nos regala Jesús, esta que es esperanza y amor. Ante toda la incertidumbre humana que puede girar en torno a este año, ¿quién nos dará estabilidad siendo el bastón y pilar de vida? Si como adultos nos cuesta a veces mantenernos sosegados, cuándo más niños y jóvenes en proceso de formación. Ahí es donde tenemos que ser testimonio de vida, capaces de dar una voz de aliento y seguridad, iluminados por el Espíritu Santo.

Vocación. En Mateo 28, 7, pasaje de la Resurrección del Señor, Él dice “vayan a Galilea”. Recuerdo la homilía de un Fraile en Pascua que ese “ir a Galilea” era un regresar a las raíces, donde todo había comenzado. Como educadores tenemos que satisfacer muchas necesidades personales y familiares, mucho de lo que ocurre a nivel social nos puede agobiar.

Inicio escolar:
  • ACLARACIÓN. En la Educación Particular, en muchos colegios, los docentes regresan al colegio en febrero. Este año, este periodo es nuevamente virtual.
  • AÑO ESCOLAR 2021. Trae las interrogantes ya frecuentes sobre vacunación, bioseguridad en los centros educativos, educación virtual y/o híbrida, y muchas más.
  • Contestemos nuevamente ese llamado, y siempre que me encuentre en duda, a enseñar y formar, con tesón, dedicación y amor.

Sin embargo, ante esta problemática, no queda más “vayamos a Galilea”, es decir, recordemos nuestra vocación. Recordemos esos momentos en que recibí el llamado del magisterio, cuáles eran los ideales que me movían a escoger esta carrera dura y sacrificada, incomprendida y muchas veces no valorada. ¿Por qué elegí ser maestro y querer destacarme al nadar contra la corriente de la oscuridad e ignorancia? Nuestra vocación del magisterio ha de ser planteada, no solo en la formación académica de punta, sino en el sólido ejercicio de los valores que lograrán una sociedad más justa y correcta, y para ello tenemos que dar el ejemplo.

Artículo anterior

Alimentación balanceada: apoyo inmunitario para que la vacuna sea más efectiva

Siguiente artículo

Cuaresma: hacia dónde está orientado mi corazón