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De Santiago a Atalaya: una peregrinación juvenil transformadora

De Santiago a Atalaya: una peregrinación juvenil transformadora

Centenares de jóvenes caminaron 12 km desde la Catedral de Santiago hasta la Basílica de Atalaya, fortaleciendo su fe y ganando indulgencia plenaria.

 

Por Marianne Colmenárez

Como es tradición, centenares de jóvenes de diversas parroquias de la diócesis de Santiago de Veraguas se congregaron para la Peregrinación Juvenil Diocesana. Con entusiasmo y profunda devoción, recorrieron aproximadamente 12 kilómetros desde la Catedral Santiago Apóstol hasta la Basílica Menor Jesús Nazareno de Atalaya, con un objetivo especial en este Año Jubilar: ganar la indulgencia plenaria.

 

Una caminata de fe y conversión

Pbro. Enrique Castillo, explicó la importancia del Año Jubilar.

A las tres de la tarde, los peregrinos se congregaron en la catedral, donde participaron en dinámicas y cantos que los animaron antes de iniciar el trayecto. Con una imagen de la Virgen en una pequeña anda, iniciaron la marcha como signo de unidad y oración. A lo largo del camino, se escuchaban cantos, rezos y testimonios de fe.

El padre Enrique Castillo, vicario de la parroquia San Francisco Javier de Cañazas, acompañó a los jóvenes de su comunidad y les recordó la importancia de este tiempo de Cuaresma. “Le pedimos a Dios y a la Virgen que acompañen a los chicos en este deseo de cambio, aprendiendo a vivir según Su voluntad”, expresó.

Antes de salir, el sacerdote también guio a los jóvenes sobre los pasos para obtener la indulgencia plenaria y vivir plenamente este tiempo litúrgico.

 

Testimonios que inspiran

Jóvenes atentos a las indicaciones, antes de partir.

Entre los peregrinos, Jean Atencio, joven de la parroquia San Isidro, viajó con un grupo de 30 jóvenes desde Las Trincheras, al sur de Soná. Para él, la peregrinación fue una oportunidad para reflexionar: “Es una experiencia muy grata participar en esta caminata. Ha sido un momento para darle gracias a Dios por todo el perdón que nos brinda. Aunque seamos jóvenes, debemos cambiar y actuar bien no solo en actividades de la Iglesia, sino en nuestro diario vivir”.

Por su parte, Linda Barría, de la parroquia San Juan Evangelista, destacó el significado espiritual de la jornada: “Estamos teniendo un encuentro personal con Jesús. Todo el grupo se ha preparado en un retiro espiritual durante el Carnaval en El Espinal de Calobre. Fue un despertar en nuestra fe”.

 

Un llamado a la coherencia y el testimonio

Monseñor Audilio Aguilar, obispo de Santiago.

Durante la homilía, Monseñor Audilio Aguilar, obispo de la diócesis de Santiago de Veraguas, manifestó su alegría al encontrarse con tantos jóvenes comprometidos con su fe. Resaltó la importancia de esta peregrinación y el testimonio que ofrecen en una sociedad marcada por la inestabilidad y la inseguridad.

“Mucha gente dice: ‘Yo creo’, pero vive indiferente a la fe. Hoy, ustedes han mostrado que son jóvenes de fe. Han sido vistos en el camino, desde las casas y los autos. Pero esa fe debe ser practicada todos los días, en casa, en la universidad, en la escuela, en todo momento. Llevan el gozo de ser cristianos, y eso los hace diferentes”, afirmó el obispo.

Enfatizó que la espiritualidad cristiana puede vivirse desde la niñez y exhortó a los jóvenes a ser peregrinos de esperanza, testimoniando con sus acciones diarias los valores del Evangelio. También los llamó a no dejarse llevar por las modas del mundo, sino a vivir con autenticidad y compromiso su relación con Dios.

Al finalizar la Eucaristía, se expuso el Santísimo Sacramento, permitiendo que los jóvenes tuvieran un tiempo de adoración y reflexión profunda.