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Déjense mirar por Jesús

En el relato bíblico, Jonás recibe una mision de parte de Dios, que no le gustó. El era piadoso, de vida tranquila y ordenada, como muchos buenos catequistas de este tiempo.    Dios lo busca parar enviarlo a Ninive en misión, es decir, le pide abandonar esa tranquilidad para atender a su pueblo en otro sitio y la primera reaccion de Jonás es quejarse y marcharse a otro lado.

Jesús mira a cada catequista, busca asomarse siempre en su vida para hacerle crecer y dar mucho fruto.  Para dejarse mirar de alguien hay que estar cerca de esa persona y esa cercanía a Jesús hace que el catequista quiera ir al encuentro de aquellos  que están lejos.

Un catequista será una “estatua de museo” si busca escusas para no salir de su tranquilidad, de lo conocido, de los viejos esquemas. Por el contrario dejarnos mirar por Jesús ensancha el corazón tanto que hay que salir de nuestros esquemas, ser creativos y actuar como Jesús, buscar a los otros para llevarlos a Él paso a paso acompañándolos en su caminar, con la propia vida más que con palabras, como decía San Francisco de Asís: “Predicad siempre el Evangelio y, si fuese necesario, también con las palabras”.

Entonces no podemos dejar de buscar esta mirada de Jesús, como quien busca a un compañero solo cuando le conviene, esto seria como si ser catequista fuera un trabajo de 8 a 5pm. Somos catequistas 24/7 o no somos catequistas. Busquémoslo en el sagrario en las  sagradas escrituras y en los hermanos.

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