Cientos de fieles se dieron cita a la eucaristía y bendición de la gruta de la patrona de los enfermos y la salud.
Por Herminia Rivera
“Todos queremos salud física, mental y espiritual en nuestras vidas. La inauguración de la gruta en honor a la Madre de Dios, bajo la advocación de Nuestra Señora de Lourdes, constituye un momento de fe y gracia para estar más conectados con Dios Padre”, dijo Felipa Vargas, devota y parroquiana.

Al igual que Vargas, cientos de fieles se dieron cita a esta celebración mariana, presidida por el arzobispo, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, y el párroco de esta Iglesia, padre Alejandro Goulbourne.
El arzobispo encomendó a toda la Iglesia panameña a la intercesión de Nuestra Señora de Lourdes, pidiendo que esta gruta, ahora abierta de manera permanente al pueblo fiel, sea un hospital del alma, una escuela de fe y esperanza
