Cientos de católicos participaron en jornada de confesiones durante la 54 ° Cita Eucarística, celebrada hoy en el Parque Recreativo y Cultural Omar Torrijos.
Por Marianne Colmenárez
En el marco de la 54ª Cita Eucarística celebrada en el anfiteatro del Parque Recreativo y Cultural Omar Torrijos, fieles de todas las parroquias de la Arquidiócesis de Panamá participaron en la jornada de confesión organizada por la Iglesia, en este segundo domingo de Pascua, Solemnidad de la Divina Misericordia.

Desde tempranas horas, sacerdotes del clero arquidiocesano se ubicaron en distintos puntos del lugar para atender el sacramento de la Reconciliación, brindando a los feligreses la oportunidad de prepararse espiritualmente para la celebración eucarística, en la que podrán ganar la indulgencia plenaria que regala el Jubileo Arquidiocesano.
La Cita Eucarística, que congrega cada año a ciento de creyentes, presidida por el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, junto al clero arquidiocesano, en un ambiente de fe, comunión y renovación espiritual.
Para el sacerdote misionero venezolano Juan Carlos Martínez, esta experiencia ha sido profundamente significativa. Señaló que es la primera vez que participa en esta celebración y que vivir este domingo dedicado a la Divina Misericordia, instituido por San Juan Pablo II, representa una bendición.

“La misericordia ocupa un lugar central en la vida cristiana, pues es el perdón que Dios ofrece al ser humano. Quien ama es capaz de perdonar y quien perdona aprende a amar, recordando que el sacramento de la reconciliación permite experimentar a un Dios que sale al encuentro y no a acusar, en cumplimiento del mandato evangélico de anunciar el perdón” afirmó.

Entre los asistentes, Daniel Frías, de la parroquia San Agustín de Villa Zaíta, compartió que acudió junto a 40 miembros de su comunidad, quienes se organizaron para participar en esta gran fiesta de la Iglesia.
Expresó que no esperaba tener la oportunidad de confesarse durante la jornada y que aprovecharía este momento para recibir la indulgencia concedida en el marco del centenario de la Arquidiócesis de Panamá.
La jornada de confesiones se vive como un espacio de gracia en el que niños, jóvenes y adultos pudieron reconciliarse con Dios y renovar su fe, en un día especialmente dedicado a contemplar y acoger la infinita misericordia.
