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Los miedos que trajo la pandemia

Vielka López D./Panorama Católico

La esperanza de un nuevo día se levanta con el astro rey, y soñamos nuevamente con poder salir a pisar la arena en la playa, visitar a la familia y poder disfrutar muchas actividades a las que estábamos acostumbrados… Éramos libres, lo teníamos todo, sin embargo, siempre estábamos inconformes. Tuvo que venir un virus a enseñarnos que lo teníamos todo y, aun así, no éramos conformes.

Ya son muchos los miedos que ha traído la pandemia del Covid-19, como: enfermar, morir, perder el empleo, perder a un familiar, no tener comida, pensar que no volverás a recuperar tu empleo, entre muchos otros. En una de sus homilías, Monseñor José Domingo Ulloa hizo referencia al miedo que están enfrentando las personas ante la pandemia, su mensaje decía así: “Cuando el miedo comienza a tomar cuenta de los impulsos y de los sentimientos del corazón, él crea fantasías y fantasmas, incluso de la persona que está a nuestro lado tenemos miedo, vemos en ella lo que no es y ella comienza a ser una caricatura para nosotros, porque el miedo falsea las realidades”.

Muchas personas han enfrentado este temor y otros se encuentran actualmente librando batallas personales contra el miedo. Es natural, todos hemos sentido angustia durante la pandemia. La rutina, el agite diario, la libertad de salir cuando y donde quisiéramos. Nos arrebató un abrazo fraterno y limitó a nuestras cuatro paredes, pero no por eso podemos quedarnos paralizados.

Voz de aliento

Consultamos al Médico Psiquiatra Gaspar Da Costa F., sobre el miedo y si es normal sentirlo. Su respuesta fue contundente y afirmativa. “Todas las emociones son útiles, algunas son placenteras otras no. El miedo es una emoción primaria común a todos los seres humanos, nos protege, hace que evitemos el peligro. Nos ayuda a sobrevivir. En tiempos de coronavirus, nos mantiene alertas y facilita que mantengamos las medidas de prevención”, acotó. 

El Psiquiatra menciona que las emociones se deben gestionar para que no nos paralicen o nos hagan tomar malas decisiones. Debemos recordar que todos nos sentimos vulnerables, de alguna manera, por la pandemia, pero podemos tomar en cuenta algunas recomendaciones del especialista para enfrentarnos al día a día.

“Vivir el momento presente, disfrutar de los pequeños detalles, tratar de no pensar en lo pasado, ni preocuparse por el futuro. Anticiparse el futuro nos permite anticipar obstáculos o problemas y planificar soluciones.  Ante la pandemia, no podemos controlar ese evento externo, por ello, tenemos que hacer lo que ya sabemos que tenemos que hacer. Distanciamiento físico, higiene básica con lavado de manos y uso de mascarillas. En este escenario, la clave es mantenerse ocupado. Alimentar vínculos, compartir con personas significativas y positivas”, manifestó Da Costa.

TEMOR. No sientas miedo si debes salir de casa, solo sigue las recomendaciones de salud.

Fe ante la adversidad

Y esto es lo que ha estado viviendo Dionys Ulloa, quien es Licenciado en Sistemas Computacionales y trabaja en el campo de las telecomunicaciones a nivel de Analista de Datos. Recientemente tuvo que enfrentarse al miedo del contagio. “Cuando comencé a sentir una serie de síntomas relacionados al Covid-19, lo primero que pensé fue Dios mío se me pegó el virus y surgieron preguntas como “¿dónde lo agarré?, ¿quién me lo pegó?, ¿qué hice mal?, ¿dónde me descuidé?… es una impotencia, miedo e incertidumbre porque vas hacia lo desconocido sin saber si realmente lo tienes y hasta lo que te puede pasar, enfrentar la muerte”.

A causa de sus síntomas ingirió gran cantidad de medicamentos que lo llevaron a la deshidratación y mientras esperaba los resultados de la prueba de Covid-19 tuvo que ir a urgencias. Mencionó que fue un miedo horrible solo pensar ir al hospital y quizás si no tenía el virus, fuera a contagiarse porque las estadísticas dicen que 3 de cada 10 personas están contaminados.

Su calvario finalizó al obtener un resultado negativo, pero de esta experiencia aprendió que la ayuda clínica y psicológica es fundamental, porque son tantas interrogantes las que surgen, no sabes qué hacer ni cómo manejar la situación.

AMISTAD. Habla con tus amigos, mantén la comunicación y conexión humana constante.

No temas en buscar ayuda

Además, Da Costa dice que las emociones displacenteras ante esta pandemia son normales. “La primera ayuda que todos debemos buscar es nuestra red de apoyo natural, familiares, amigos y líderes religiosos. Expresemos nuestras emociones y sentimientos con palabras, al ponerle nombre a lo que sentimos podemos manejarlo mejor. Si nuestras emociones nos abruman o quienes nos quieren les preocupa nuestros cambios de conducta, entonces busquemos ayuda profesional”.

Es importante señalar que la Arquidiócesis, el Instituto de Salud Mental, MIDES y otras instituciones tienen líneas de apoyo, también están los servicios de salud mental del Ministerio de Salud (MINSA) y los de la Caja de Seguro Social (CSS).

No podemos saber si lo que nos atemoriza realmente va a pasar y tener miedo no evitará si va a suceder. Los psicólogos enfatizan en la importancia de agradecer lo que tenemos y el Papa Francisco también lo ha dicho, eso nos ayuda a mantenernos en el presente y conectar con momentos de alegría. Tratemos de ser agradecidos, algunos recomiendan llevar un diario de gratitud.  Esta actividad cambia nuestro foco de atención y nos relaja.

Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, OSA
Arzobispo de Panamá

Cualquier psicólogo estará de acuerdo en que tenemos muchos miedos: a la muerte, a ser separados de quien amamos, a perder control de las situaciones, a comprometernos, equivocarnos, a ser rechazados, miedo a perder un trabajo, a que se rían de nosotros…incluso miedo al éxito y sus consecuencias, como puede ser la envidia de nuestros amigos.

Hay miedos inconscientes y otros de gran valor. Por eso Cristo habla del único miedo positivo y necesario: El temor a Dios como don del Espíritu Santo. La Biblia lo dice “el principio de la verdadera sabiduría”, coincide con el respeto a su autoridad sobre la vida y sobre el mundo. Quedarse sin este temor de Dios equivale a querer ponernos en su lugar, creer que decidimos sobre el bien, el mal, la vida y la muerte.

No tengan miedo significa: “No dejen que el miedo les dirija” ¿Por qué tenemos miedo? Porque no terminamos de creer que Dios tiene planes para el mundo y para todo lo que sucede.

Hoy más que nunca es necesario dejar resonar, en el fondo de nuestro corazón: el “NO tengas miedo”. Aumentemos nuestra relación de confianza con Jesús, para que ningún miedo sea mayor que nuestra fe. 

Dios nunca nos olvida

Para la abogada Verónica Vásquez, siempre vio el contagiarse como algo lejano, “seguí ciertas normas, pero quizás no un 100%, porque en un principio decían que era peligroso para las personas mayores y con condiciones de salud comprometida, que no tenía en ese entonces”. 

Ella jamás pensó que iba a pisar un hospital ante esta situación de pandemia, realmente pues no tuvo miedo, luego se sintió deprimida, triste “y realmente lo negué porque uno entra en un estado de negación y piensa que no es cierto y que es un falso positivo”. Su miedo era que la entubaran o ahogarse mientras dormía.

Vásquez recomienda a los que están hospitalizados o los que están aislados en el hotel, a que “nunca dejen de creer en Dios, él tiene misericordia por nosotros en los momentos llenos de miedo. Nunca puedes dejar de rezar y pedirle por tu sanación”.

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