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Proyecto garantiza seguridad alimentaria en región indígena

En varias comunidades de la Comarca Ngäbe Buglé se desarrolló con éxito, el proyecto de Mejoramiento de la Producción de Granos Básicos para su subsistencia.

Redacción

Han sido dos años de trabajo arduo. Las comunidades Cabecera de Uyama, Camarón Arriba y Quebrada Hacha, ubicado en la Comarca Ngäbe Buglé, provincia de Chiriquí, logran desarrollar el proyecto de Mejoramiento de la Producción de Granos Básicos para su subsistencia.

Los miembros de estas comunidades no estuvieron solos. Contaron el financiamiento internacional y el asesoramiento por expertos. La metodología que se utilizó fue Escuela Campo, “aprender haciendo”.

La Conferencia Episcopal Italiana (CEI), y la Comisión de Intervenciones de Caridad para el tercer Mundo, el Instituto de las Hermanas de la Misericordia y las 25 familias agrupadas en la Asociación de Productores de la Comarca Ngäbe Buglé (APRODECI), se unieron para alcanzar su meta: el mejoramiento de la producción de granos básicos: arroz, maíz y frijoles.

ASISTENCIA TÉCNICA. Colaboración de las instituciones gubernamentales y privadas del sector agropecuario.

El Presupuesto total que se invirtió en este proyecto fue de B/. 51,522.85, de los cuales B/. 49,952 se han destinado para costos de capacitación, insumos, equipamiento, gestión y funcionamiento.   De los cuales 23, 360.00 Euros fue financiado por la CEI.

Según lo planeado, el proyecto tendría una duración de un año, sin embargo, se retrasó un poco debido a factores inesperados, entre ellos, los problemas provocados para la pandemia por COVID-19.

El proyecto lleva esperanza a este sector de la comarca, y así lo ha expresado el Cacique Marcos Samudio en su lengua nativa: “gracias a todos por creer en nosotros y por todo el apoyo que se nos ha dado para que podamos mejorar nuestras semillas y nuestra producción”.

Proceso de formación

Fue todo un aprendizaje. La metodología que se utilizó fue Escuela Campo, “aprender haciendo”, impartiendo conocimientos teóricos a los participantes, quienes lo aplicaron en las parcelas con cultivos de arroz, maíz y frijol, lo que le permitía ir desarrollando su unidad productiva de manera individual y colectiva, para luego ponerlo a la venta.

En temas productivos, el proceso de formación basado en buenas prácticas con el ambiente ha dejado un trabajo con prácticas de manejo de suelos, así como la   aplicación de abonos orgánicos.

POBLADORES. Recibieron la capacitación teórico-práctica, para luego pasar a las parcelas familiares.

Además, se establecieron viveros agroforestales para integrarlos y reforestar las fincas de cada socio/a. Así como la aplicación de barreras vivas, barreras muertas y rompe viento. También, la aplicación de las curvas a nivel para la conservación del suelo se aplicó en el proceso productivo. 

Otro componente del proyecto fue la formación en el sitio para el fortalecimiento organizativo y la construcción del liderazgo local, que se desarrolló mediante talleres y experiencias de intercambio con otras organizaciones del territorio y talleres. Esto implicó mejorar la formación en el tema de administración y gestión.

Como valor añadido, este proyecto deja como resultado el fortalecimiento de una asociación de pequeños productores, gestores y autores de su futuro en asociación, que les permite realizar actividades productivas para el desarrollo comunitario integral.

Durante la ejecución de este proyecto se contó con un centro de acopio, el cual ha permitido que la producción se pueda almacenar, solucionando así el gran problema del manejo post cosecha de los granos básicos, productos tan vitales para la   alimentación de estas comunidades. Este centro de acopio abastece a los socios y al mercado local, de insumos agrícolas. Además, el banco de semilla empieza a ser un lugar importante para la conservación y preservación de semillas originales y favorece la práctica del intercambio de estas en la zona.

Cuidando el Ambiente

Un tema que estuvo siempre en primera línea del proyecto, empezando por reducir la erosión, siembras en curvas a nivel, uso de barreras vivas. Además de eliminar el uso de herbicidas a base de glifosato, debido a las restricciones de uso que mantiene y por la capacidad que tiene de producir cáncer en las personas.

Para mejorar la capacidad productiva se realizaron actividades dirigidas al cuidado del medio ambiente y el taller de conservación del suelo; la elaboración de abonos orgánicos y aplicación de técnicas innovadoras para la conservación de suelo: no quema, barreras vivas y barreras muertas.

PROYECTO. Los pequeños productores adoptaron nuevas técnicas productivas.

Logros alcanzados

Los pequeños productores adoptaron nuevas técnicas productivas logrando así, aumentar la producción, obteniendo excedentes para iniciar el proceso de comercialización a nivel local y externo.

Un resultado innovador y pionero ha sido la creación del banco de semillas originales en esta zona, que garantiza la conservación, preservación y abastecimiento de semilla original de la zona indígena.

Se logró un 100% de la capacitación de las unidades productivas en técnicas innovadoras de cultivos de granos básicos y un 100% de las capacitaciones de las unidades productivas en técnicas de conservación de suelo, abonos orgánicos y cuidado del ambiente.

Los talleres para el rubro del maíz fueron guiados por el técnico del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y del Instituto de Desarrollo Agropecuario (IDIAP), para la selección de semilla.

ACUERDOS ESTABLECIDOS

  • Para los socios nuevos, la acción les ha permitido aumentar su capacidad productiva, es decir a realizar dos siembras por año para el caso de maíz, utilizando una caseta como secadores rurales para la época de recolección en tiempo de lluvia.
  • Se logró el proceso de cohesión y sinergia con las Instituciones para la planificación del territorio, la creación del banco de semilla, así como una finca con un sistema integral orgánica.
  • Los acuerdos de colaboración y asistencia técnica con las Instituciones del sector agrícola y la Asociación de Pequeños Productores para el Desarrollo Comunitario Integral (APRODECI), fueron efectivos en el proceso de ejecución del proyecto. Sobre todo, para la implementación y el inicio del funcionamiento del banco de semillas.
  • Mediante la diversificación del rubro del culantro se les abrieron nuevas puertas para lograr una mayor comercialización, aprovechando épocas de mayor demanda del rubro en el mercado local y externo en los supermercados de la localidad.
  • Durante la ejecución de esta acción se adecuó la empacadora para el lavado del culantro, como rubro de la diversificación, el cual ha permitido que la producción se pueda trasladar al centro de acopio, solucionando un problema tradicional en la Comarca, de la falta de infraestructura para el manejo de la cosecha del culantro y la comercialización.
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