Organizaciones católicas refuerzan el trabajo conjunto en favor de migrantes y refugiados para el período 2026–2028.
Por Marianne Colmenárez
La Red Eclesial Latinoamericana y Caribeña de Migración, Desplazamiento, Refugio y Trata de Personas, Red CLAMOR, celebró en su capítulo Panamá la asamblea general electiva este lunes 9 de febrero, como parte del proceso de encuentro, evaluación y proyección del trabajo articulado que realiza la Iglesia en favor de la población migrante y refugiada en el país.
Reunidos en el Arzobispado de Panamá, representantes de nueve organizaciones eclesiales que integran la red participaron en la jornada, en la que se eligió la nueva coordinación para el período 2026–2028.
Ana Lorena Alfaro, laica voluntaria de la Red Franciscana para Migrantes, asumirá el servicio como coordinadora, mientras que la hermana Alma Rosa Huerta, misionera scalabriniana y colaboradora de la Pastoral de Movilidad Humana, fue designada como secretaria general.

“Es un servicio que la Iglesia me está encomendando. Aunque tengo experiencia trabajando con migrantes, creo que puedo seguir aprendiendo”, expresó Ana Lorena tras su elección.
Su camino en esta pastoral comenzó en el Vicariato de Darién desde 1989, cuando llegaron las primeras familias refugiadas. Desde hace cuatro años, como voluntaria en la Red Franciscana para Migrantes, ha colaborado en la elaboración y administración de proyectos que han permitido apoyar al Hogar Medalla Milagrosa y al Comedor de Fronteras en Paso Canoas.
De origen costarricense, ha vivido 45 años en Panamá, el mismo tiempo que ha dedicado al servicio en la Iglesia.
Sobre el trabajo articulado dentro de la Red Clamor señaló que “hemos trabajado en conjunto, apoyándonos, incluso poniendo en una sola mesa contribuciones económicas. La Iglesia debe ser así. El Santo Padre nos ha llamado a seguir trabajando en sinodalidad”.
Durante la asamblea, Rafael Lara, también de la Red Franciscana para Migrantes, presentó de forma virtual el informe de gestión correspondiente al período 2022–2025, con lo que dio cierre a su labor como coordinador.
La reunión contó con la presencia de monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá y presidente de la Red Clamor en su capítulo Panamá, quien agradeció el servicio prestado por Rafael Lara.
“Su entrega generosa, su responsabilidad y su espíritu de servicio han sido un verdadero testimonio de compromiso y solidaridad. Gracias por el tiempo dado, por el esfuerzo constante y por sembrar esperanza allí donde más se necesita”, manifestó.
El Arzobispo también exhortó a las organizaciones a continuar fortaleciendo el trabajo conjunto. Recordó que la respuesta pastoral y humanitaria de la Iglesia debe mantenerse cercana, coordinada e inspirada en el Evangelio y en la defensa de la dignidad humana.

Cabe destacar que, la Red CLAMOR es una red de redes adscrita al Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, CELAM, que articula el trabajo pastoral de organizaciones de la Iglesia Católica en América Latina y el Caribe que acogen, protegen, promueven e integran a migrantes, desplazados, refugiados y víctimas de trata, desde la espiritualidad de comunión y el testimonio de una Iglesia misionera, sinodal y en salida.
En Panamá está conformada por la Pastoral de Movilidad Humana, Pastoral Social Cáritas, Fe y Alegría, Red Franciscana para Migrantes, Misioneros Scalabrinianos, Misioneras Scalabrinianas, Hermanas del Buen Pastor, el Centro de Orientación y Educación Familiar en Panamá, el Vicariato Apostólico del Darién, Confederación Panameña de Religiosos y Religiosas y la Congregación San Vicente de Paúl, que trabajan de manera articulada para acompañar a la población migrante y refugiada en el país.
