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Semana Santa en el corazón de Panamá: fe, tradición y multitud en el Casco Antiguo

Semana Santa en el corazón de Panamá: fe, tradición y multitud en el Casco Antiguo

La Semana Santa 2026 en Panamá convirtió nuevamente al Casco Antiguo en un gran templo a cielo abierto. Miles de fieles, peregrinos y visitantes recorrieron sus calles empedradas acompañando los momentos centrales de la fe cristiana: la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

Karla Díaz 

Desde la Catedral Basílica Santa María la Antigua, sede de la Arquidiócesis, el arzobispo José Domingo Ulloa presidió las principales celebraciones, guiando a los fieles en un camino espiritual profundamente arraigado en la tradición panameña.

Jueves Santo

La Cena del Señor y el recogimiento

El Jueves Santo marcó uno de los momentos más significativos. En la Catedral se celebró la Misa de la Cena del Señor, recordando la última cena de Jesús con sus discípulos. Por primera vez salió en procesión el anda de la Última Cena, una de las representaciones más importantes del cristianismo. Compuesta por 13 figuras (Jesús y sus discípulos); fue elaborada por el escultor español Jorge Domínguez, en Córdoba, España.  Su creación tomó casi dos años de trabajo artesanal, desde modelos en barro hasta tallado en madera.

En horas de la noche, el ambiente se transformó con la solemne procesión de la Santa Cena, que salió desde el interior de la Catedral, cargada por decenas de fieles, en una muestra de devoción y arte sacro.

Durante todo el día, miles de personas participaron en la tradicional Visita a las Siete Iglesias, recorriendo templos históricos del Casco Antiguo en un gesto de oración, silencio y reflexión.                                                                                                                                                        

 

Dolor, silencio y multitudinaria devoción

El Viernes Santo se vivió con profunda solemnidad. Desde temprano, los fieles participaron en el Vía Crucis, reviviendo el camino de Jesús hacia la cruz.

En la Catedral, a las 3:00 de la tarde, se celebró la Pasión y Muerte del Señor, uno de los actos litúrgicos más intensos de la Semana Santa.

Al caer la noche, las calles del Casco Antiguo se llenaron de silencio y respeto con la procesión del Cristo Yacente, una de las más emblemáticas, donde cientos de fieles acompañaron el recorrido en medio de luces tenues y un ambiente de recogimiento.

 

 Sábado Santo

La espera y la luz de la Vigilia Pascual

El Sábado Santo estuvo marcado por el silencio y la esperanza. Durante el día, la Iglesia permaneció en recogimiento, recordando el tiempo en que Jesús permaneció en el sepulcro.

Al caer la noche, la Catedral acogió la Vigilia Pascual, considerada la celebración más importante del calendario litúrgico. La luz del cirio pascual rompió la oscuridad, simbolizando la victoria de la vida sobre la muerte.

Domingo de Resurrección

Alegría, vida y esperanza

La Semana Santa culminó con el Domingo de Resurrección, una jornada llena de gozo.

El momento más esperado fue el tradicional encuentro del Cristo Resucitado con la Virgen de la Alegría frente a la Catedral, símbolo del triunfo de Jesús sobre la muerte.

Las campanas, la música y las expresiones de fe marcaron un cambio total en el ambiente: del silencio del Viernes Santo a la celebración de la vida.

La Semana Santa en el Casco Antiguo no solo es una tradición religiosa, sino una manifestación viva de identidad.

Con más de cinco mil cofrades y cientos de miles de visitantes, esta celebración ha crecido hasta convertirse en uno de los eventos más importantes del país, donde la fe, el arte y la historia se encuentran.

A través de cada procesión, misa y gesto de devoción, Panamá reafirma sus raíces cristianas y su capacidad de vivir la fe de manera comunitaria, profunda y llena de significado.