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Una Cena de Pan y Vino diferente

A favor de las vocaciones sacerdotales de la diócesis de Santiago, se realizó la edición 40 de la Cena de Pan y Vino en el Gimnasio de la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena

Este evento tuvo lugar el pa-sado 15 de diciembre, y fue abarrotado por cientos de fieles comprometidos con los futuros sacerdotes de esta diócesis. Monseñor Audilio Aguilar, presidió la actividad acompaña-do de Monseñor Oscar Mario Brown, obispo emérito de Santiago y el clero

También se hicieron presentes autoridades de la provincia de Veraguas, patrocinadores y benefactores. Además, se contó con la presencia del rector del Seminario Mayor San José, el padre Santiago Benítez, y el vicerrector, el padre José Felipe Alvarado.

El tradicional testimonio fue presentado por el Padre Rodrigo Atencio, párroco de San Juan Evangelista y coordinador general de JMJ en esta diócesis. En él resaltó que su llamado no fue nada extraordinario; su familia, en particular sus padres, le inculcaron la fe desde muy pequeño, y fue madurando a través de los años.

Gracias a la experiencia juvenil de grupos de oración, y motivado por el entonces obispo de Santiago, Monseñor José Dimas Cedeño, fue despertando su vocación sacerdotal. Ya con más de 23 años de vida sacerdotal, el padre Rodrigo reconoce que la gracia de Dios y la oración de muchos le ha sostenido durante todos estos años.

Otro momento muy especial en este evento fue la participación de los seminaristas, que ofrecieron a todos los presentes, una obra poética, teatral y musical inspirados en la vida del sacerdote mártir, Jesús Héctor Gallego, quien fuera asesinado por su labor con los campesinos y más desposeídos de Santa Fe de Veraguas.

El Seminario Diocesano San Liborio cuenta a la fecha, con 17 seminaristas, cuatro de ellos en la etapa de formación teológica y el resto en la etapa de formación filosófica.

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