En la Arquidiócesis de Panamá, la oración trasciende templos y se vive en comunidades, hospitales y obras de misericordia.
Por Marianne Colmenárez
En cada viernes de Cuaresma, la Iglesia vuelve sobre las huellas del Señor para contemplar su entrega y redescubrir el sentido redentor del sufrimiento.
Recordando que la palabra viacrucis proviene del latín y significa camino de la cruz, el sacerdote Ángel Acuña, párroco de la Iglesia Cristo Rey, destaca que esta devoción surgió cuando los primeros cristianos quisieron mantener viva la memoria de lo vivido por Jesús, recorriendo los pasos desde el pretorio de Pilatos hasta el sepulcro.
“Desearon que las siguientes generaciones de cristianos experimentaran como ellos esa vivencia, que es una de las devociones más antiguas y amadas del catolicismo”, señala.
Con el paso del tiempo, el número de estaciones fue variando y San Juan Pablo II agregó la décima quinta, correspondiente a la Resurrección.
El padre Acuña subraya que “es una devoción cristocéntrica: aunque aparecen la Virgen María y los discípulos, junto a los santos de los primeros siglos, la oración se dirige al Padre por la humanidad”. Añade que, al igual que el santo rosario, se trata de misterios de la vida, pasión y muerte del Señor, vividos como peregrinación interior y comunitaria.
Meditar en la pasión ha dado frutos de conversión a lo largo de la historia. “Muchos santos han vuelto a Dios, han dejado su pasado de vicios y de maldad, meditando la pasión de Cristo”, destaca el sacerdote.
El creyente puede reconocerse en el Cirineo, en la Verónica y en María.
Presencia en hospitales y albergues
En la arquidiócesis, esta práctica no se limita a los templos parroquiales. También llega a sectores comunitarios, centros hospitalarios y obras de misericordia, haciendo visible una Iglesia que acompaña el dolor humano allí donde se manifiesta.
El padre Ángel Acuña, además de su servicio parroquial, es capellán del Hospital Santo Tomás, donde cada viernes, a las diez de la mañana, se reúnen en la capilla para hacer el viacrucis con los enfermos y el personal de salud.
En el Hospital del Niño Doctor José Renán Esquivel, el padre Adrián Alonso conduce la meditación por las salas. Iniciaron en la dirección médica y participan profesionales de la salud, agentes de pastoral y familiares de los pacientes, también a las diez de la mañana, llevando consuelo y esperanza a quienes atraviesan momentos difíciles.
Con el propósito de hacer visible el rostro sufriente de Cristo en quienes se ven obligados a dejar su tierra, la Pastoral de Movilidad Humana realiza el viacrucis en el Hogar Luisa, albergue para migrantes y refugiados, ubicado en Parque Lefevre.

Mabel Rodríguez, voluntaria de la obra, manifiesta que “en este tiempo de Camino Sinodal, han realizado el primer viacrucis, orando con mucha fe para que la migración, que en sí es un bien para la humanidad, un día deje de ser un flagelo como es hoy para millones de personas en el mundo”.
Se unen usuarios, colaboradores, voluntarios y toda persona que desee acompañar esta experiencia cada viernes, a las siete de la noche.
Recorren comunidades
La Iglesia San Lucas de Costa del Este ha organizado recorridos por varios sectores. El padre Miguel Ángel Ciaurriz afirma que la idea central es “tomar conciencia de que somos una Iglesia en salida, es decir, tenemos que traspasar los umbrales de nuestro templo parroquial donde se concentra la mayoría de las actividades que hacemos como comunidad que misiona, anunciando la fe y el evangelio de Jesús”.
El primer recorrido se realizó en la comunidad de Costa Azul, y el segundo será el viernes 6 de marzo, a las 7 de la noche en Veranda.

La parroquia San Judas Tadeo, de Jardín Olímpico, también recorre sectores con el viacrucis. El próximo seis de marzo, se encontrarán en el sector 7, calle de los puentes gemelos de Chanis.

Algunos lugares:
Nuestra Señora de la Merced/Casco Antiguo
Viernes: 5:30 p.m.
Cristo Rey/Av. Justo Arosemena.
Viernes luego de la misa de 5:30 p.m.
Parroquia Santa Ana/Santa Ana
Viernes luego de la misa de 6:00 p.m.
Hogar Luisa/Parque Lefevre
Viernes 7 p.m.
