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Equipar la Catedral: una misión colosal de fe, amor y compromiso  

“Es abrumadora la generosidad de la gente”. Con estas palabras, Ricardo Gago Salinero, presidente del Comité Arquidiocesano de Amigos de Iglesias del Casco Antiguo (CAICA), deja de manifiesto, no solo su agradecimiento a los donantes, sino también el entusiasmo por cumplir con el gigantesco compromiso de equipar la Catedral Metropolitana para que esté lista para recibir al Papa y los peregrinos durante la Jornada Mundial de la Juventud.   

Cuando eso ocurra, nuestra Catedral será bendecida y consagrada por el Sumo Pontífice, un gran honor para la iglesia panameña. 

Dio a conocer que la catedral es restaurada con fondos del Estado, mediante una inversión que ronda los 11 millones de dólares. El  Consorcio La Antigua se ganó la licitación que establecía que la fecha oficial de entrega era diciembre de 2017, sin embargo, se informó que será entregada en agosto del 2018.

“A mí me hubiera gustado muchos más meses para poder equiparla, pero hablando con los pro-veedores, principalmente los de Italia, que son los de los altares y retablos, que hay que armar, me dicen que sí hay  tiempo para hacerlo”, explicó.

Cuando hace cinco años se comprometió con el arzobispo José Domingo Ulloa a restaurar las seis iglesias del Casco Antiguo, se encontró con que  estaban deterioradas, la mayoría estaban cerradas. 

La Catedral es prioridad

Ahora el comité está muy enfocado en la Catedral debido a la celebración de la JMJ en Panamá. Esto ha provocado gran entusiasmo de la gente, lo que la anima a ayudar, afirmó Gago.

Lamentó que cuando se encargó del Comité, la Catedral tenía casi tres años de estar cerrada, en un estado muy tétrico. La habían usado para depósito del resto de las iglesias y lo primero que se hizo fue una limpieza profunda, además de sacar todos los elementos que no eran de ese templo. Las bancas estaban en pésimo estado, llenas de comején. 

Hoy se cuenta con el dinero necesario para hacer tres retablos importantísimos: el de Santa María La Antigua, que es impresionantemente grande; también el retablo donde serán colocadas las tres ánforas de los santos óleos (en Panamá no se estila eso en la Catedral. Se guardan y se usan una vez al año en la Misa Cris-mal). Ahora van estar exhibidas.

Igualmente, se está haciendo un retablo, que en realidad es un relicario, pues en la Catedral fue hallado un altar con dos cajas que contenían huesos de dos santos (San Aurelio y San Gertrudis). Esas cajas se mandaron a hacer de plata y serán colocadas en un retablo de mármol.

Por otro lado, se está confeccionando la mesa del altar, de mármol, así como el ambón, el pedestal de las lecturas, también de mármol. Todo esto lo están haciendo en Florencia, Italia, informó la fuente.

El templo contará  con un gran órgano, que se está haciendo en Polonia y debe llegar a Panamá en octubre de este año, para ser instalado en noviembre,  hacer las pruebas en diciembre y lo que queda de enero, antes de la JMJ.   

También se está trabajando  en la elaboración de los once vitrales de la Catedral, que son muy grandes. De ello se encarga una compañía de Segovia, en España, aunque hay algo de retraso por problemas de economía, debido a lo costosos que son.  La idea, dice Gago, es que si se tienen los fon-dos, se puedan hacer cuatro vitrales este año y el año que viene cuatro más, y así sucesivamente, pues es imposible hacerlos todos juntos.

El equipo litúrgico

Otra parte del equipamiento es la que tiene que ver con la liturgia, que abarca desde la sencilla patena que recoge las ostias cuando se comulga, hasta los candelabros.

 

En la Catedral, los candelabros de la mesa del altar no se colocan sobre ella, sino que van colocados a los lados. Miden metro y medio de alto, más la vela. Son siete candelabros de bronce dorado. Se colocan tres de un lado y cuatro del otro lado. Cuando oficia un obispo, un arzobispo, un cardenal o el Papa se usan siete y se encienden las siete velas. Cuando se trata de un sacerdote, son seis, explicó.

Otro objeto litúrgico es el Cristo sobre la mesa del altar. Es una pieza que se usa en todas las iglesias del Casco Antiguo. Asimismo, habrá un Cristo grande, que va ubicado en la Sacristía, explicó.

Luego están los copones, los cáliz, las patenas y los candelabros que van a los altares, entre otros artículos.

Monseñor Ulloa pidió que en la Catedral haya copones grandes, pues allí se congregan, general-mente, muchísimas personas. Por eso habrá uno de 1,500 formas, detalló.

Así como son importantes la orfebrería, los elementos de liturgia y los retablos, también son importantes los manteles, las toallitas, los lavamanos, y otro elemento que se va a incorporar: el lavapies para ser usado durante la Semana Santa. Todo esto es parte del equipamiento del templo, a lo que se suma la columna del cirio pascual y el incenciario, entre muchos otros.

Para cada uno de esos objetos, que son de bronce pulido y plata, hay donantes. La comunidad en general ha cooperado tanto, que él ha recibido sorpresas y no solo la ayuda de los feligreses, sino de la comunidad en general. 

Por ejemplo, la mesa del altar de la Catedral, uno de los elementos más importantes que puede tener una iglesia, la donó la Compañía Internacional de Seguros. 

“El fuerte de la Junta Directiva de esta compañía es de la colonia Hebrea, aunque hay católicos, pero por el monto económico, fue a la junta directiva y fue aprobado por el 100% de sus miembros. Eso es algo impresionante porque aprecian la importancia que tiene hacer una donación de esta magnitud a una catedral”, dijo conmovido el presidente de Caica.

Así como esta empresa, es impresionante la cantidad de gente que ha donado. “Es abrumador”, señaló Gago Salinero. Unos no permiten que se publique, otros lo hacen a nombre de sus padres, para no olvidar de dónde provienen.

Por si fuera poco, todas las bancas de la Catedral ya han sido donadas. Fueron  hechas en Panamá, con madera 100% panameña, comprada en Darién, destacó.

Por otro lado, todas las sillas que usarán los sacerdotes, obispos, arzobispos y el Papa  cuan-do venga a la Jornada Mundial de la Juventud se están confeccionando en Panamá por artesanos panameños. La del Papa tendrá los escudos del Vaticano y el de Panamá, hechos en bronce. Para esto faltan donantes, pero “Dios proveerá”, asegura Gago, con la fe profunda que lo caracteriza.

Faltan fondos, pero no voluntad

“Me preocupa que tenemos muchos compromisos adquiridos, y aunque hay muchas cosas abonadas o pagadas,  falta mucho aún por pagar, por lo que hay que buscar los fondos”, enfatizó.

Pero él y el comité no se han quedado de brazos cruzados y se hacen actividades conexas para lograr el objetivo de ver una Catedral debidamente acondicionada y equipada.

Una de ellas es la venta de me-dallas alusivas a cada una de las iglesias del Casco Antiguo. Es un juego de seis iglesias, que por un lado tienen la fachada del templo y, por el otro, el nombre oficial de cada una a fin de hacer docencia y que el comprador no solo tenga una medalla de valor histórico y religioso, sino que sepa el nombre correcto de los templos, argumentó.

Por ejemplo, los panameños desconocemos que  lo que llamamos “la Catedral”, tiene un nombre oficial: Santa Iglesia Catedral Basílica Santa María De La Antigua. La medalla, además del nombre correcto, tiene su fecha de  fundación (cuando se terminó) en 1796. En la parte de atrás se colocó la imagen de Santa María, con su nombre oficial: Nuestra Señora Santa María La Antigua.

Estas medallas, de las cuales se confeccionaron 7 mil en total,  se venden por separado en sus cajitas. Cada una cuesta 50 dólares, y el juego de seis, 250, también en sus cajas. Se venden en alma-cenes y en las iglesias del Casco Antiguo. También se puede acceder al correo electrónico de Ricardo Gago: [email protected] para adquirirlas.

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