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26 años trabajando el diálogo y la espiritualidad conyugal

“¡La familia se sustenta en la salud de la pareja!”, con esta expresión Valerio Abrego reconoce que para él y su esposa Zunilda Racero ha sido vital el diálogo y la espiritualidad conyugal, a pesar de que las ocupaciones diarias y múltiples responsabilidades los empuja al descuido.

El de Chiriquí y ella de Colón, se conocieron siendo muy jóvenes. Ambos fueron elegidos como becados para viajar y estudiar en los Estados Unidos. Experiencia que sirvió de mucho para el futuro profesional de ambos. 

“No ha sido fácil con seis hijos, pero siempre se debe sacar tiempo para compartir juntos, a solas, en intimidad. Salir al cine, a comer fuera al menos una vez al mes”, afirma Zunilda.

Reconoce que aún con 26 años de casados siguen en ese bregar de administrar el tiempo y aprovecharlo con momentos de calidad. “Se debe tener la disciplina de tener al menos dos horas diarias de encuentro”, dijo.

Zunilda es fonoaudióloga y Valerio periodista, como cualquier matrimonio iban con sus hijos a misa, solo los domingos sin asumir ningún compromiso con algún grupo o apostolado. Por invitación de unos amigos, desde hace 19 años forman parte del Movimiento Familiar Cristiano MFC, actualmente son coordinadores del movimiento en la Iglesia Santa Mónica, ubicada en Parque Lefevre. “El MFC nos ha ayudado a mantener la llama viva de la fe. No es fácil cuando venimos de diferentes tipos de familias, pero a través del encuentro aprendimos a implementar herramientas que nos orientan en la relación de pareja”, asegura Valerio.

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