Celebran la fe con música, oración y alegría en el Encuentro de Renovación Juvenil Chitré.
Por: Raúl López Aranda
Música, canto, baile y aplausos que alimentan el alma se escuchan en el gimnasio del Colegio José Daniel Crespo en Chitré, provincia de Herrera. Aquí jóvenes de todo el país y de otras partes del mundo se han unido a Jesús y a sus enseñanzas en el Encuentro Nacional de Renovación Juvenil.
Algunos tienen abanicos en mano y botellas de agua para refrescarse, otros están de pie, sentados o acostados en el suelo. En mantas y tapetes escuchan la prédica de las 9 de la mañana. Es una especie de campamento de la fe.
El catequista Charlie del Cid les habló sobre la importancia de tener un corazón de carne y no de piedra, demostrar cariño a sus padres, de reconciliarse con ellos si están distanciados. Les explicó que a algunos padres no les enseñó a amar y en la vida han tenido que aprender entre el ensayo y el error. «No olviden que son misioneros de la misericordia para sus padres», concluyó del Cid.
En cada rincón se respira la fe
Se ven caras felices. Aquí los corazones palpitan llenos alegría. Hay gozo. Es una conexión espiritual que muchos viven por primera vez. Es el caso de Ana Lucía Amellátegui, una joven de 19 años que pertenece a la parroquia de Brisas del Golf. Ella y otros 45 jóvenes, con edades que oscilan entre 14 y 19 años, viajaron desde la ciudad capital para encontrarse con Dios.

Ana Lucía señala que está ha sido la mejor experiencia de su vida espiritual. «Es un retiro que recomiendo mucho, es mí tercer día, es un retiro lindo un poco movido, pero no importa, a la edad que tengas puedes encontrar la forma de conectar con Dios tal y como lo hacemos mi hermana y yo». «Mí hermana ora y salta de alegría en cada actividad», puntualizó.
La joven católica confiesa que el día de ayer fue maravilloso, porque a pesar que enfrentó algunos percances de salud el Señor entró en su mente, cuerpo y alma.
Ana Lucía siente que este encuentro recarga las energías y la fe para todo el año. En la pastoral le habían contado que cuando se participa en este gran evento se regresa muy animado. «Es así, regresas con deseos de servir, con motivaciones de querer estar en todas las actividades», agregó. Ana Lucía quiere volver el próximo año, ser alegre con todos los jóvenes y servir a Cristo.
La misa
A las 11 de la mañana inició la misa. El padre Raúl De León, asesor del ENRJ, habló de la verdadera amistad y recordó ese lazo noble y sincero que tenían David y Jonathan.
Pidió a los jóvenes ese tipo de amistad profunda y verdadera. «Que bueno es comenzar a tener amistades según el corazón de Dios», añadió.
Más adelante dijo; «En esta misa están todos los locos por Jesús», un comentario que arrancó aplausos. «La fe no nos quita las lágrimas, nos enseña en qué lugar debemos depositarlas», recalcó.
El Encuentro
Por espacio de cuatro días – del 22 al 25 de enero – los jóvenes han participado en actividades llenas de espiritualidad, han escuchado las enseñanzas de Jesús y se han unido a Él en la Eucaristía.
Son más de 4 mil jóvenes, entre 13 y 30 años que alaban a Dios, comparten experiencia y coleccionan recuerdos.
Todos quieren ser como Jesús, ellos saben que Él sólo necesita un minuto para perdonarlos y toda una vida para transformarlos.
Este año el lema es «Abran su corazón delante de Él», una clara invitación a que lo miren a los ojos sin miedos, dudas ni secretos y que con mucha confianza abran sus corazones como niños.
Este llamado está contenido en el Salmo 62:8 que anima a las personas a confiar en Dios, a derramar su corazón ante Él en oración y a reconocer que Dios es el refugio y amparo.
Mario Castañedas es uno de los Coordinadores de la Comisión de Medios. Ha estado involucrado en la creación de contenidos para el encuentro. Explica que desmenuzaron el lema y el Salmo para que el contenido transmita el mensaje que se quiere.

«El lema de este año -Abran su corazón delante de Él – nos invita a crear un vínculo con nuestro Padre que está en el cielo y con los padres terrenales, indicó Castañedas. A pesar de tener dudas, El siempre nos va a amar». Es bueno hablar de refugio, porque el gimnasio del Colegio José Daniel Crespo siempre ha sido refugio para los jóvenes y este encuentro, como tal, es un refugio para ellos, destacó.
Mario Castañedas subrayó que en el encuentro de este año participan jóvenes de todo el país y de otras partes del mundo, pero, por el momento, no tiene los detalles de las nacionalidades. «Siempre intentamos hacer lío cómo pidió el Papá Francisco, nos adaptamos al joven, lo involucramos, nos conectamos con él. A Jesús lo tildaron de loco y aquí todos estamos locos. Eso de hacer lío es hacer locuras por el Señor y si nos siguen criticando como lo hicieron con Jesús que bien que lo sigan haciendo”, expresó.
La seguridad

El Encuentro Nacional de Renovación Juvenil es custodiado por un equipo de seguridad, conformado por jóvenes y adultos, que trabaja desde las 8 de la mañana hasta la medianoche.
Emanuel Trelles tiene como tarea garantizar el orden en la entrada y salida del gimnasio. «Tratamos que los muchachos se porten bien, pero no siempre lo logramos manifestó». Este es su cuarto año en el ENRJ. Le pide a los jóvenes que vengan y busquen a Dios, «aún estan a tiempo, porque el evento finaliza este domingo, añadió.
Una historia sin pausas que ya tiene cuatro décadas.
Durante 47 años la juventud católica panameña ha sido la protagonista del Encuentrio Nacional de Renovación Juvenil. Es la unión con Jesús, el padre que acaricia, que enseña, pero que también reprende cuando las ovejas noveles se quieren descarriar. Ni siquiera la Pandemia, causada por el Covid-19, impidió esa gran reunión. En el 2020 el encuentro de realizó de manera virtual.
Esta tradicion Católica comenzó con el Padre Segundo Familiar Cano quién llegó a Panama en el año 1965. El religioso español fundó el Encuentro Nacional de Renovación Juvenil.

En el año 1979 seminaristas y jóvenes de la parroquia de Herrera ayudaron a organizar la primera versión del encuentro en Llano Bonito de Chitré. El primer lema fue «Jesús amigo de los jóvenes».
En un artículo publicado en el sitio «Ver Panamá’ el padre católico dijo: «Si yo desaparezco, ellos tienen que encontrar a un sacerdote que siga con el mismo deseo de trabajar con los jóvenes en la Renovación Carismática». Ese sitio recoge la historia del ENRJ.
El padre Familiar Cano falleció en el 2006. Durante 27 años estuvo al frente del encuentro.
