La parroquia San Gerardo Mayela, en Chanis, celebró sus bodas comunitarias, dando un paso de fe al consagrar su amor ante Dios y convirtiéndose en testimonio vivo de que el matrimonio cristiano sigue siendo un camino de esperanza y santidad.
Colaboración de Gabriela Díaz

El pasado sábado 2 de mayo de 2026, la parroquia San Gerardo Mayela, en Chanis, se llenó de emoción, esperanza y fe con la celebración de las Bodas Comunitarias, en las que cinco parejas dieron un paso decisivo en sus vidas: consagrar su unión ante Dios.
Más que un acto simbólico, este momento marcó para ellos el inicio de una nueva etapa, donde el matrimonio deja de ser solo un compromiso humano para convertirse en un camino de santidad. Un camino en el que el amor cotidiano —hecho de paciencia, perdón y entrega— encuentra su fuerza y sentido en Cristo.
El matrimonio es un camino de santidad, sostenido por la paciencia, el perdón y la entrega

La comunidad parroquial, reunida como testigo y acompañante, vivió de cerca esta celebración, que se convierte en un recordatorio de que nunca es tarde para dar el paso hacia Dios y ordenar la vida según su voluntad. En medio de una sociedad que con frecuencia relativiza el valor del matrimonio, estas cinco parejas son signo vivo de que el amor verdadero es posible cuando se construye sobre la fe.
De manera especial, la comunidad expresó su agradecimiento al padre Jeffry Gerardo Artavia Céspedes, misionero redentorista y párroco, por su entrega pastoral, cercanía y dedicación constante, acompañando con amor a estas parejas en su proceso de preparación y en este importante paso de fe.
Este testimonio se convierte también en una invitación abierta a todas aquellas parejas que, por diversas circunstancias, aún no han recibido el sacramento del matrimonio. La Iglesia acoge, acompaña y camina con cada historia. Dar este paso no solo fortalece la relación, sino que abre la puerta a la gracia de Dios en la vida familiar.
