Cinco testigos de fe acompañarán a la juventud en un encuentro marcado por la verdad, el amor y la paz. La parroquia San Andrés Kim en Panamá es un fruto vivo de la Iglesia misionera coreana.
Karla Díaz
La Iglesia Universal ya tiene a los santos que acompañarán espiritualmente a millones de jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Seúl 2027. El Comité Organizador Local (COL) anunció oficialmente a los cinco patronos que serán guía, inspiración y modelo de vida cristiana en este gran encuentro internacional.
Como es tradición en cada JMJ, la elección de los santos no es casual, sino que responde a un discernimiento profundo que busca ofrecer a los jóvenes ejemplos concretos de santidad en medio de los desafíos del mundo actual. En esta ocasión, la selección gira en torno a tres ejes fundamentales: verdad, amor y paz.
El legado de los mártires
Uno de los aspectos más significativos de esta elección es la presencia de San Andrés Kim Taegon, cuya vida se convierte en el corazón de la espiritualidad que marcará esta JMJ. Una herencia viva que no habla solo de sufrimiento, sino de esperanza firme, incluso en medio de la adversidad.
Para el diácono coreano Jae Yeab Jung, San Andrés Kim nunca abandonó la esperanza que brota del Evangelio, incluso en situaciones desesperadas de persecución, por lo que esta Jornada Mundial de la Juventud puede ayudar a muchos jóvenes que viven bajo presión y aislamiento a descubrir una esperanza verdadera.
El diácono subraya que este encuentro será una experiencia profundamente sinodal. “Será un diálogo comunitario donde jóvenes de todo el mundo compartirán su fe, su pasión y su esperanza. San Andrés Kim fue un hombre que cruzó fronteras, que conectó culturas. Así también los jóvenes están llamados a encontrarse y caminar juntos, por lo que adquiere una dimensión universal como puente entre culturas, pueblos y generaciones”, destacó.

De Corea a Panamá
Un detalle que llena de significado esta elección es que Panamá forma parte de esta historia, ya que aquí contamos con una parroquia dedicada a San Andrés Kim Mártir, lo que refuerza el vínculo entre la Iglesia local y la coreana.
Este hecho es profundamente simbólico para el díácono Jae Yeab Jung, quien destaca que la Iglesia coreana ha crecido y la parroquia San Andrés Kim en Panamá es uno de esos frutos.
Este recorrido refleja una transformación misionera que hoy cobra nuevo sentido. “La conexión entre la JMJ Panamá 2019 y Seúl 2027, a través de San Andrés Kim, es un testimonio vivo de una Iglesia que comparte su fe”, dice el diácono.
La elección de estos santos no solo recuerda el pasado, sino que proyecta un camino hacia el futuro. Cada uno de ellos encarna una respuesta concreta a los desafíos actuales, desde la defensa de la dignidad humana hasta la evangelización digital, pasando por la esperanza en medio del dolor y la valentía en la fe.
Así la JMJ Seúl 2027 se perfila como un espacio donde los jóvenes no solo se encontrarán entre sí, sino también con modelos de vida que les muestran que la santidad es posible.
