La Catedral Basílica Santa María la Antigua reunió a panameños y venezolanos en una Eucaristía en la que monseñor José Domingo Ulloa invitó a descansar en el corazón de Cristo, en medio del dolor provocado por los terremotos.
Redacción
«A Venezuela le han podido quitar muchas cosas durante estos años, pero no le han podido quitar su esperanza», afirmó el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, durante la Eucaristía celebrada este domingo 5 de julio en la Catedral Basílica Santa María la Antigua en memoria de las víctimas del doble terremoto que sacudió al país suramericano.
A partir del Evangelio de san Mateo: «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré«, monseñor Ulloa exhortó a los venezolanos a dejar de lado, por un instante, las preocupaciones, las noticias que llenan de incertidumbre el corazón y el cansancio acumulado durante los últimos años, para escuchar únicamente la voz de Jesús; un mensaje escuchado atentamente por el pueblo fiel, entre quienes se encontraban la expresidenta panameña Mireya Moscoso y la líder venezolana y Premio Noble de la Paz, María Corina Machado.
«Estoy convencido de que hoy este Evangelio fue escrito para ustedes, para tantas familias venezolanas y también para todos aquellos que, de una u otra manera, llevan una pesada carga sobre sus hombros», expresó.

Oración de hermandad
La Catedral permaneció completamente llena de fieles que acudieron para unirse en oración por quienes perdieron la vida, los heridos, las familias damnificadas y todos los afectados por el reciente sismo.
El Azobispo recordó el dolor provocado por la separación de miles de familias, la migración forzada, las pérdidas ocasionadas por el reciente terremoto y las dificultades acumuladas durante años; sin embargo, subrayó que permanece viva la confianza de un pueblo que continúa creyendo en Dios.
«Cuando ustedes lloran, nosotros lloramos con ustedes; cuando ustedes esperan, nosotros esperamos con ustedes; cuando ustedes rezan por Venezuela, toda esta Iglesia reza también», afirmó.
Cabe destacar que previo a la eucaristía que un significativo grupo de la comunidad venezolana se unió en una emotiva vigilia de oración para elevar una sola voz por quienes sufren, por quienes esperan y por el futuro de la nación. Durante el acto, cada uno de los presentes encendió una vela, demostrando que, aun en los momentos más difíciles, la luz de un pueblo unido nunca se apaga.

Gestos concretos de solidaridad
Como expresión de esa cercanía, monseñor José Domingo Ulloa anunció que la Conferencia Episcopal Panameña dispuso una colecta nacional en todas las parroquias del país durante las celebraciones eucarísticas de este domingo 5 de julio para ayudar a las víctimas de la tragedia. La ayuda estará canalizada por Cáritas Panamá en comunión con Cáritas Venezuela.
