La institución, impulsada por la Orden de San Agustín y con sede en Florencia, lleva el nombre del actual Pontífice y busca promover el estudio de su pensamiento y magisterio, además del diálogo con el mundo académico y social.
Por Héctor Muñoz
El papa León XIV recibió este viernes a los miembros del Centro Internacional de Estudios Papa León XIV, una institución promovida por la Orden de San Agustín que lleva el nombre del Pontífice y que tiene su sede en Florencia, Italia.
El nombre del Centro hace referencia precisamente al actual Papa, quien pertenece a la Orden de San Agustín y cuyo pontificado está siendo objeto de estudio por parte de esta institución. Su actividad busca profundizar en su pensamiento y magisterio, además de favorecer espacios de investigación, formación y diálogo con universidades, instituciones académicas, organismos públicos, organizaciones de la sociedad civil y distintas realidades eclesiales.
Durante el encuentro, celebrado en la Sala del Consistorio del Vaticano, León XIV puso el acento en la importancia de formar personas capaces de participar en la vida pública desde una perspectiva de servicio al bien común.
El Pontífice valoró especialmente la intención del Centro de establecer relaciones con diferentes ámbitos de la sociedad, incluso con personas e instituciones que mantienen perspectivas distintas, y subrayó que el diálogo requiere la disposición a “caminar juntos” sin excluir a quienes piensan de manera diferente.
Una institución vinculada a la tradición agustiniana
El Centro Internacional de Estudios Papa León XIV fue constituido en octubre de 2025 por iniciativa de la Orden de San Agustín. Su elección de Florencia como sede también tiene un significado particular, por la tradición humanista de la ciudad y por la posibilidad de desarrollar allí una reflexión sobre la persona, la sociedad y la fraternidad.
En su discurso, León XIV destacó la contribución que la tradición agustiniana puede ofrecer al diálogo contemporáneo entre fe, cultura y sociedad.
El Papa señaló que el pensamiento crítico y la formación son elementos necesarios para afrontar los desafíos actuales y recordó el aporte de la Doctrina Social de la Iglesia en la formación de cristianos comprometidos con la vida social y política.
Formar para servir
Uno de los principales llamados de León XIV estuvo dirigido a la formación de quienes participan en la vida pública.
El Pontífice invitó a promover una cultura en la que la participación política y social pueda comprenderse como un servicio al bien común, especialmente en un contexto marcado por diferencias de pensamiento y por nuevos desafíos sociales.
En este sentido, destacó la importancia de generar espacios de encuentro entre ciudadanos, académicos, instituciones y comunidades cristianas.
Para León XIV, esta tarea exige mantener una actitud abierta al diálogo y evitar que las diferencias se conviertan en motivos de exclusión.
El amor como principio de fraternidad
Desde la perspectiva agustiniana, el Papa también reflexionó sobre el papel del amor como elemento capaz de generar vínculos en las relaciones humanas y en la vida social.
León XIV presentó el amor no solamente como una realidad interpersonal, sino también como un principio que puede tener consecuencias en ámbitos como la economía, la política y la cultura.
“El amor une para liberar, congrega para generar, compromete para construir”, afirmó.
Al finalizar, el Papa invitó a los integrantes del Centro a mantener una mirada abierta a la acción de Dios en la historia y los exhortó a convertirse en “expertos en la novedad de Dios”, entendida como la capacidad de reconocer nuevos caminos y construirlos junto a otros.
El encuentro concluyó con la bendición apostólica impartida por León XIV a los participantes.
