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Alegría salesiana, prolongación de la JMJ

Santo predilecto de los panameños. Don Bosco recorrió el 31 de enero las principales calles de Calidonia, solo que este año con el ingrediente adicional de convertirse su fiesta en la prolongación de la Jornada Mundial de la Juventud, tal como lo dijo el arzobispo metropolitano, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta.

En la solemne Eucaristía Monseñor Ulloa expresó que San Juan Bosco fue un hombre visionario que aplicó lo que el papa Francisco consideró nos urge que seamos: una “Iglesia en salida”.

Indicó que este santo hombre salió a buscar a aquellos jóvenes abandonados a la suerte de la calle y les redescubrió su dignidad, tarea que no fue nada fácil, pero confió su misión a Jesucristo y a la Virgen María.

“El espíritu salesiano vivido por Don Bosco se caracteriza por una visión optimista y humanista de la tarea educativa. Todo joven, por estropeado que pueda parecer, es capaz de crecer y de construirse como persona”, sostuvo.

Durante la Homilía el arzobispo metropolitano, solicitó a los devotos, en especial a los chicos y chicas que no que no se dejen robar esta bocanada de esperanza que ha dejado la JMJ en Panamá, afirmándoles: “ustedes son el hoy”.

Agregó que Don Bosco fue un creyente de la juventud, especialmente la de las periferias, que se mantuvo firme en su misión, a pesar de toda la maraña de intriga y desaliento que giraba en torno suyo.

Monseñor Ulloa advirtió que ahora nos corresponde a quienes habitamos este Istmo el insertar en nuestra juventud en todos los espacios de participación y decisión, acompañándoles y formándoles según los criterios cristianos.

Reiteró que la Jornada Mundial de la Juventud, nos ha devuelto la esperanza, por lo que podemos señalar que somos capaces de realizar grandes sueños. “Ahora llegó la hora de la juventud, ahora es el momento en que tomen la decisión de cambiar nuestro destino”, determinó.

Durante el triduo que se celebró, los seguidores del santo de la juventud, pudieron escuchar las prédicas de dos personas claves dentro del mundo salesiano: el Rector Mayor de la orden salesiana, el P. Ángel Fernández y el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga.

El Padre Ángel fue elegido hace cinco años como Rector Mayor de los salesianos, convirtiéndose así en el décimo sucesor de Don Bosco, y entre sus primeras misiones que realizó fue visitar cada año un continente, que desencadenó también en otro propósito, el quedarse tras la JMJ a vivir la fiesta de don Bosco en suelo istmeño, a la que calificó de extraordinaria y maravillosa.

Cercano a los jóvenes y lleno de la alegría salesiana que hacía que grandes y chicos se le acercaran para pedirle la bendición, el superior general de los salesianos manifestó que ha vivido la festividad de san Juan Bosco en Panamá con mucha gratitud a Dios.

Reconoció que le causó mucha emoción el ver la devoción que existe en todo el territorio panameño por el santo de la juventud y que este hecho es lo que hace a Panamá diferente a otros países. Afirmó que en otras naciones celebran al santo donde hay familias salesianas; no obstante don Bosco ha entrado en el alma del panameño, hecho que le parece hermoso.

“Lo creo firmemente, creo que Don Bosco seguirá en Panamá hasta el fin de la historia”,subrayó.

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