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Bonita tradición, entronización del Niño Dios

Esta aclamación es una manera de hacer presente lo que ocurrió ese día en Belén.

Diamar Díaz Nieto

Representa a Jesús, Dios hecho hombre, encarnado en el seno de la bienaventurada Virgen María, acontecimiento que cambió la historia de la humanidad al traernos la salvación.

Tras vivir la Misa, en la que se celebra el Nacimiento de Jesucristo, algunas familias se reúnen en el calor de su hogar a recordar este acontecimiento y meditan sobre el amor de Dios para la humanidad y lo hacen frente al Belén.

El P. Francisco Verar nos recuerda que existe en la Iglesia una tradición bonita, digna de avivar en Panamá, por lo que representa cómo lo es la entronización del Niño Jesús.

Detalló que, así como colocamos la Corona de Adviento, podríamos tener en nuestras casas, además del santo niño del Nacimiento, un Jesús bebé un poco más grande y colocarlo en una mesa o en un altar.

Expuso como ejemplo que, en la Misa del 25 de diciembre, en un gran número de parroquias, sacan una imagen del Niño Dios la cual la gente besa.

El presbítero propuso a futuro tener una parecida en nuestras casas, adornada para que nos ayude a reflexionar el hecho que Dios se hizo hombre.

Catequizando a los niños

El laico comprometido René Mosquera destacó que, desde hace diez años, entroniza al Niño Dios en la casa de su natal Chitré, provincia de Herrera.

Relató que su «Jesucito» fue un obsequio que le hiciera un tío, tras una visita que este hiciera a México, hace más de diez años, país que tiene por tradición que se tenga uno.

La imagen era toda belleza, sus ojos de vidrios y pestañas causaban admiración.

Reconoció que su tío le dio ese singular presente, porque sabía que él le daría el sitial que se merece.

Cuando lo recibió pertenecía al coro de la Catedral San Juan Bautista, y lo llevó antes de entronizarlo en su casa, para que el Padre lo bendijera.

Ese día la imagen causó revuelo, puesto muchas señoras se acercaron para admirarlo y tal fue la algarabía que decidió dejarlo ese fin de semana en el templo, para no arrebatarles ese momento tan especial.

Actualmente, cuando lo está arreglando, les catequiza a sus sobrinos sobre el nacimiento de Jesús y les explica que por Él se celebra la Navidad y no por Santa Claus.

“Yo les enseño a mis sobrinos sobre el sentido de la Navidad, sobre Jesús, le damos ese sitial”, agregó.

Expresó que tener ese niño Dios tan hermoso, tan grande, es una bendición y que cada vez que lo saca de su caja, para colocarlo en un sitio especial de su casa, se despiertan muchas emociones, sobre todo porque ese querido tío falleció hace un par de años; no obstante, este gesto de amor siempre perdurará en su corazón.

Actualmente, René vive en Panamá y en su apartamento, también tiene otro Niño Dios, por lo que representa y le recuerda que Dios siempre está con nosotros.

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