Inspirado en la encíclica Magnífica Humanitas, del papa León XIV, comenzó en la Universidad Santa María La Antigua un foro internacional de tres días para reflexionar sobre la dignidad humana, la IA y los desafíos éticos que plantea el desarrollo tecnológico.
Por Marianne Colmenárez
«La encíclica Magnífica Humanitas no gira en torno a la inteligencia artificial, sino al rescate de la humanidad en un tiempo marcado por la deshumanización». Así lo afirmó el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo emérito de Tegucigalpa, Honduras, durante la apertura del foro internacional que reúne en la USMA a especialistas, educadores, jóvenes, empresarios, sacerdotes, seminaristas, religiosas, comunicadores y agentes de pastoral.
Durante su conferencia, el cardenal insistió en que el verdadero debate no consiste en aceptar o rechazar la inteligencia artificial, sino en definir el uso que la humanidad hará de ella.
«No se trata de decir sí o no a la tecnología. Se trata de decidir si queremos una tecnología para dominar o una tecnología para servir, una tecnología que concentre el poder o una que fortalezca la fraternidad, una tecnología que sustituya a la persona o una que potencie su vocación y su creatividad», afirmó.
También planteó que la humanidad enfrenta una decisión trascendental. «Quizá esa sea hoy la gran alternativa de nuestro tiempo, construir otra Babel o reconstruir Jerusalén», expresó al advertir que el progreso tecnológico debe fortalecer la fraternidad y nunca desplazar a la persona.
Añadió que toda obra humana puede orientarse al bien o desviarse hacia nuevas formas de idolatría, como el dinero, el poder o el placer sin límites morales, por lo que la doctrina social de la Iglesia ofrece criterios para preservar la dignidad humana. Recalcó que «la inteligencia artificial es una criatura del ser humano y no es un Dios».
Una reflexión desde la fe
En la apertura del encuentro, monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá, destacó que la presencia del cardenal Rodríguez Maradiaga permitirá profundizar, desde la fe y la doctrina social de la Iglesia, en un tema que interpela a toda la humanidad.
«Vivimos una época de cambios vertiginosos. La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías están transformando nuestras maneras de aprender, comunicarnos y tomar decisiones. Estos avances representan oportunidades extraordinarias, pero también plantean interrogantes que no pueden responderse solamente desde la técnica», expresó.
Monseñor Ulloa destacó que la pregunta decisiva no es qué puede hacer la inteligencia artificial, sino qué debe hacer para servir a la persona humana y al bien común.

Por su parte, el padre Jorge Rivera, rector de la USMA, señaló que las universidades tienen la responsabilidad de formar profesionales capaces de aprovechar las nuevas herramientas sin renunciar al pensamiento crítico ni al compromiso con los demás.

«La educación ocupa un lugar decisivo en esta tarea. El Santo Padre ha señalado que los jóvenes deben aprender a relacionarse positivamente con las nuevas tecnologías mientras desarrollan sus capacidades para razonar críticamente y asimilar el conocimiento», manifestó.

El Foro Internacional Magnífica Humanitas continuará este 23 de julio con una jornada dedicada a la juventud católica, centrada en la vocación, la fe y la identidad en la era digital.El 24 de julio concluirá con un espacio dirigido a comunicadores y medios de comunicación para reflexionar sobre la verdad, la dignidad humana y la responsabilidad de informar en tiempos de inteligencia artificial.
Cabe destacar que este evento educativo es organizado por la Arquidiócesis de Panamá, la Universidad Santa María La Antigua y la Fundación Nacional para el Desarrollo de las STEAM (FUNDESTEAM). La participación es gratuita y está abierta al público en general.
