JMJ Panamá 2019

Cargan cruz peregrina bajo la lluvia

La visita de los símbolos de la JMJ a la Comarca Gnäbe Buglé en la Diócesis de David, ha sido un desborde de alegría, fe y mucha tradición. Una experiencia gratificante en la memoria de quienes han vivido este encuentro lleno de mucho compartir en comunidad.

Los símbolos llegaron bajo un torrencial aguacero para quedarse toda una noche, fueron trasladados por los jóvenes desde La Tulivieja hasta la Parroquia de San Vicente de Paul en la comunidad de Soloy, donde hubo misa y luego una Hora Santa para concluir en vigilia con la presencia de los jóvenes de esta comunidad, que en todo momento tuvieron el control de esta visita.

Y es que sin duda alguna esta visita ha marcado un precedente en la vida de estas humildes comunidades que bajaron de diversos puntos para reunirse en la Parroquia San Vicente de Paúl, ellos esperan con ansías el primer Encuentro Mundial de la Juventud Indígena (EMJI), a celebrarse en Soloy en los días en las Diócesis en esta misma comunidad.

Hubo cantos, bailes y momentos de oración que impactaron con su alegría la mente y corazones de los asistentes. “Este es un momento sublime, la comunidad está feliz, estamos más cerca de realizar el EMJI, donde esperamos grupos indígenas de todo el mundo para vivir una gran experiencia de fe desde cada una de nuestras culturas”, acotó la profesora Zuly.

Para el Padre José Fitzgerald, Secretario Ejecutivo Nacional de la Pastoral Indígena, “esta visita se vive con emoción, la JMJ les permite a estos grupos indígenas poder compartir con el mundo sus valores ancestrales, en sintonía con su fe, “afirmó”.

Los símbolos también visitaron las comunidades de San Félix y Tolé, regiones donde también hay presencia indígena, ese sentir tan especial al recibir esta bendita vi-sita fue notable en estas regiones donde los indígenas se avocaron a vivir esta gran experiencia.

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