En el marco de la fiesta de San Miguel Arcángel, en Atalaya, se organiza una actividad especial dedicada a los adultos mayores de las distintas comunidades que conforman la parroquia.
Por Karla Díaz
El Convivio de los Adultos Mayores es una iniciativa que organizan los agentes de pastoral de los diferentes grupos de la parroquia, junto a autoridades y las Hermanas Dominicas de la Presentación, con el objetivo de resaltar y valorar ese legado que han dejado nuestros abuelitos en la sociedad, pero sobre todo en la iglesia, pues se recuerda que en años anteriores eran ellos los que llevaban el trabajo pastoral en las comunidades.
La hermana Valeria Espinosa, Religiosa de la Congregación de las Hermanas de la Caridad, Dominica de la Presentación, fue encargada por el párroco Marcelino González junto a la Pastoral de Salud y Pastoral Social, de organizar la actividad para este año.
“En el transcurso del año, las enfermedades, los problemas de salud y otros factores no permiten que los abuelitos puedan asistir a la parroquia y compartir de la misa o inclusive compartir con sus contemporáneos, y son actividades que ellos añoran; por eso decidimos reunirlos, para que compartan y tengan un momento de alegría”, dijo la hermana Valeria.
La religiosa agrega que ellos expresan alegría, inclusive muchos esperan este día con emoción porque bailan, cantan, comparten y tienen la oportunidad de visitar a Jesús Nazareno de Atalaya.

Se organizan como una familia
La parroquia organiza y participa toda la comunidad, se solicitan ayudas a los colegios e instituciones, y a otras personas que pueden colaborar; hasta los transportistas se unen y programan el traslado de los abuelitos desde las distintas comunidades.
Los fieles colaboran, ellos mismos se hacen responsables de recolectar muchísimos productos secos durante los días de novenas, para que a cada uno de los adultos mayores se le pueda entregar un buen mercado y lleven a su hogar.
Es importante destacar que solamente en Atalaya atienden 59 adultos mayores, pero en las comunidades doblan la cifra por lo que el trabajo es fuerte, pero unidos siempre logran el objetivo.

Una actividad que tiene muchos años
La celebración del adulto mayor se inicia en el año 1982, siendo el párroco el padre José Schmiehuizen, en unión con los agentes de pastoral y las Hermanas Dominicas.
Cuando el padre José asumió la parroquia San Miguel Arcángel en 1972 fue adecuando la celebración de la fiesta patronal muy apegado al Concilio Vaticano II.
San Miguel Arcángel es una fiesta patronal donde las comunidades de Atalaya, en su mayoría, participan. En ese entonces, el padre José veía que había que darle un impulso para resaltar actividades que beneficiaran a la gente del campo que no podía participar por la edad y por sus enfermedades. Fue así que junto a las hermanas y un grupo de jóvenes agentes de pastoral se reunieron para buscar algunas celebraciones, y ese fue el origen de la fiesta del Adulto Mayor.
Inclusive, días después de la fiesta patronal de San Miguel Arcángel, algunos de los agentes de la parroquia se organizan para llevar bolsas de comida y un poco de alegría a los abuelitos que no pudieron asistir, ya sea porque están en cama o porque sus enfermedades son más delicadas.