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Cuidemos la nueva Panamá

Desde el primer día de esta crisis, distintos grupos han tratado con acciones individuales de contener la ruptura social, la incomunicación y seguir tejiendo una conciencia colectiva. En este trabajo de reconectarnos, se han dado comunicados, foros y reflexiones en internet y redes sociales, encuestas; acciones de micro solidaridad; denuncias de clientelismo, denuncias de negociados con nuestra tragedia, entre otras acciones. Sin embargo, mientras estamos en el hoy de la pandemia, sectores tradicionales de poder económico y político se preparan para el mañana; para el día después: el Día D.  

Se preparan para la política del gato pardo (Stendhal), hacer propuestas de reactivación económica para el sector privado que permita mantener el statu quo, “cambios, para que nada cambie”. Se preparan para un abordaje tradicional, parcial y mantener un modelo económico obsoleto e insostenible ante las nuevas realidades complejas de los estados, de las formas de producir y de consumir, del trabajo, de las comunidades, de las familias, de la cotidianidad, del mundo de los cuidados. 

Hoy el COVID-19, en su “democracia de contagio”, develó lo antidemocrático de este modelo para las grandes mayorías que sostienen este país.  Todo cambió, y nunca más volveremos a ser una sociedad, país, ni planeta igual; estamos obligados cambiar, aún a pesar de los miedos instalados. La pandemia llegó a suelo panameño desde 8 lugares distintos del mundo. Mostrando cuan frágiles somos. Ser “el puente del mundo” es un verdadero riesgo. 

Cambiar paradigmas

No podemos renunciar a nuestra posición geográfica, pero si podemos renunciar a la forma como usamos esta ventaja comparativa en este nuevo mundo, debemos renunciar a seguir sosteniendo un modelo que pone en peligro la vida y la convivencia social en Panamá. 

¿Qué país queremos? 

Esta fue una de las preguntas claves en el proceso de diálogo social a finales de los 90s que nos ayudó a construir un consenso nacional para producir una Visión-país 2020. En ese entonces veíamos venir una invasión y ruptura social.

Visión 2020 

Se consensuó una Visión-país al 2020, pero a medida que pasaba el tiempo, los sectores de poder económico y político fueron desmontando aquel consenso logrado, y dejando de lado los compromisos y palabra empeñada en trabajar por un buen gobierno y por el bien común, incluso se engavetó esta Visión.

Lo que queríamos ver

CRISIS. Modelo de producción inadecuado

Esta pandemia ha develado que el modelo de producción está matando la tierra y a millones de seres humanos, desechables con ella. Ha mostrado que es una forma de producción que genera concentración de riquezas, violencias y desigualdades. La crisis ha colocado en primera línea la acción colectiva hacia el cuidado.

Un nuevo pacto social 

Esta crisis exige un nuevo Pacto Social, que permita reorganizarnos y planear para una “Sociedad del Cuidado”, para una cultura política del futuro, donde la democracia del cuidado sea la clave para la sobrevivencia humana. Tenemos la oportunidad política y ética de aprovechar esta crisis para generar alternativas de desarrollo.

Asumir el desafío

PUEBLO. Plan para “cuidar Panamá”

Un puñado de panameños(as) hemos asumido este desafío desde la sociedad civil: pueblos originarios, organizaciones de derechos humanos, cristianos, productores, trabajadores y profesionales con visión de cambio, desde sus diversas realidades a partir de la crisis del coronavirus están tejiendo redes para generar un Plan para “cuidar Panamá”. Se espera que este Plan sea lo más participativo y legítimo posible.

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