Actualidad

“Descubramos el rostro misericordioso de Jesús, y démosle a conocer a nuestros hermanos”, Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta.

[email protected]

 “Que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios”. Este texto habla muy bien de la experiencia de Dios, y el apóstol San Pablo, supo ahondarlo sin alejarse nunca de la sencillez, así empezó el Arzobispo de Panamá su homilía, hoy en la misa oficiada desde la Capilla del Seminario Mayor San José.

“Pablo es un hombre versado, sabio, estudioso, pero llega a descubrir la necesidad de ahondar en la experiencia de Dios no alejándose nunca de la sencillez de vida y la pobreza de espíritu”, reiteró.

Asimismo, Pablo se hace consciente -desde su conversión- de que el Espíritu de Dios es quien guía y lleva su vida y por supuesto inspira y hace posible la predicación de Cristo y éste crucificado y resucitado de entre los muertos. 

Y es que la Carta de los Corintios lo dice claro al describir la actitud del evangelizador: “El predicador de la Verdad, será siempre una persona confiada en las manos de Dios que sabe lo que el pueblo y él mismo necesitan escuchar y recibir en ese momento para crecer en experiencia de Dios”.  

Pero debe estar preparado con la oración silente y continua, que hace de nuestras vidas predicación viva y hace que perdamos esos miedos tan humanos, pero que impiden en gran medida que la obra de Dios se realice en nosotros y en el mundo.  

Para el Arzobispo es indispensable que seamos hombres y mujeres de corazón puro, humilde y con una vida sencilla, sin más pretensiones de las que nos manifiesta San Pablo en este texto, que es la de dar a conocer a Cristo, dar a conocer el rostro de Dios misericordioso a través de Cristo crucificado, que nunca está lejos de la humanidad, sino que, por el contrario, por el misterio de su muerte y resurrección, vive con nosotros para toda la eternidad. 

Monseñor Ulloa dijo que en nuestra vida como cristianos, todos tenemos una misión muy concreta que realizar, también Cristo encontró justamente aquello que Dios Padre deseaba de Él: “Anunciar la Buena Nueva, proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”. 

Una misión no fácil, pero todo esto lo cumplió Jesús a lo largo de su vida terrena y aunque algunos se empeñaban en no abrir su corazón como es el caso de los escribas y fariseos, no desmayó en su esfuerzo por predicarles la ley del amor. 

Motivó a la feligresía en general a atreverse a predicar el evangelio sin temor ni vergüenza, “antes bien pidámosle confianza y valor para que nos haga auténticos defensores de nuestra fe”. 

Por eso el vivir en Cristo no es encontrar un año de gracia en nuestras vidas, sino que es vivir en gracia y creo que ahí radica la gran diferencia: Vivir en gracia de Dios por la fe y por el amor, que nos llevará a ser malentendidos, calumniados y criticados, pero estamos llevando a cabo la misión confiada en el bautismo.

Al final de su homilía felicitó a Radio María por los 22 años de fundada en Panamá. “En estos 22 años de operación, de desarrollo y grandes proyectos Dios ha guiado esta obra; de la mano con los Sacerdotes Directores de Programación, los miembros de la Junta Directiva y el ejército del voluntariado.

VIDEO

A continuación, el texto completo de la Homilía de Monseñor Ulloa desde la Capilla del Seminario Mayor San José.

Homilía Lunes de la Semana XXII 

Acción de gracias por 22 años de Radio María

31 de agosto 2020

Que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios 

Este texto habla muy bien de la experiencia de Dios del apóstol San Pablo. Es cierto que Pablo es un hombre versado, sabio, estudioso, pero llega a descubrir la necesidad de ahondar en la experiencia de Dios no alejándose nunca de la sencillez de vida y la pobreza de espíritu.  

Se hace consciente desde su conversión de que el Espíritu de Dios es quien guía y lleva su vida y por supuesto inspira y hace posible la predicación de Cristo y éste crucificado y resucitado de entre los muertos. 

“Me presenté a ustedes débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu…”.  

No podemos cagar nuestras mochilas con tan solo nuestro poder y nuestros dones naturales, esto es lo que en este extracto de la carta a los Corintios se nos pone de manifiesto. 

El predicador de la Verdad será siempre una persona confiada en las manos de Dios, que sabe lo que el pueblo y él mismo necesitan escuchar y recibir en ese momento para crecer en experiencia de Dios.  

Por esto la importancia de la cercanía al misterio escondido de Dios, puesto de manifiesto en Cristo-Jesús, la oración silente y continua, hace de nuestras vidas predicación viva y hace que perdamos esos miedos tan humanos, pero que impiden en gran medida que la obra de Dios se realice en nosotros y en el mundo.  

Seamos hombres y mujeres de corazón puro, humilde y con una vida sencilla, sin más pretensiones de las que nos manifiesta San Pablo en este texto, que es la de dar a conocer a Cristo, dar a conocer el rostro de Dios misericordioso a través de Cristo crucificado, que nunca está lejos de la humanidad, sino que, por el contrario, por el misterio de su muerte y resurrección, vive con nosotros para toda la eternidad. 

Ningún profeta es bien mirado en su tierra 

Es muy común preguntar a los niños pequeños: ¿qué quieres ser cuando seas grandes? Y para orgullo de los padres los niños responden: “quiero ser como mi papá”. Si esta misma pregunta se la hiciéramos a Cristo durante su vida oculta en Nazaret, no cabe duda que respondería que Él sería lo que su Padre ha pensado para Él desde siempre. Prueba de ello es la respuesta que dio a su madre angustiada cuando se perdió en el templo: “pero no sabíais que debo ocuparme en las cosas de mi Padre”, no debería haber motivo de preocupación por mi ausencia. 

En nuestra vida como cristianos todos tenemos una misión muy concreta que realizar. Cristo desenrolló las escrituras (porque estaban en forma de pergaminos) y encontró justamente aquello que Dios Padre deseaba de Él. “Anunciar la Buena Nueva, proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”. 

Todo esto lo cumplió Jesús a lo largo de su vida terrena y aunque algunos se empeñaban en no abrir su corazón a las enseñanzas de Cristo, como es el caso de los escribas y fariseos. A pesar de su obstinada actitud Cristo no desmayó en su esfuerzo por predicarles la ley del amor. 

Por ello de la misma forma que Cristo predicaba las enseñanzas de su Padre nosotros también atrevámonos a predicar el evangelio sin temor ni vergüenza. Antes bien pidámosle confianza y valor para que nos haga auténticos defensores de nuestra fe. 

Por eso el vivir en Cristo no es encontrar un año de gracia en nuestras vidas, sino que es vivir en gracia y creo que ahí radica la gran diferencia. Vivir en gracia de Dios por la fe y por el amor, que nos llevará a ser malentendidos, calumniados y criticados, pero nada ni nadie nos podrá quitar la alegría y la felicidad de que estamos llevando a cabo la misión confiada en el bautismo y a la que nosotros nos adherimos cada vez que damos un paso de fe, cada vez que tenemos la dicha de llevar a alguien al conocimiento y a la experiencia de Dios, vivo y verdadero. 

RESEÑA HISTÓRICA RADIO MARÍA 

En 1983 nace Radio María en Italia (Arcellasco-Como-Italia), por iniciativa de un sacerdote con deseos de prolongar una misión popular que se había desarrollado en su parroquia. En ella confluyeron paulatinamente laicos y religiosos. 

Desde el inicio de su existencia, depender del trabajo del voluntariado, las oraciones y donaciones de los oyentes ha sido la fuerza que impulsa efectivamente todas las tareas que componen la operación de la emisora, y a la vez, su testimonio actual de la Divina Providencia misma, tal y como la Virgen María nos lo enseña siempre. 

Su programación es su corazón, donde se encuentra la oración, la catequesis, la promoción humana y la música, que en cada palabra y a cada realidad del oyente habla de la Buena Nueva de Jesucristo. 

En 1998 se fundó la Asociación Familia Mundial de Radio María, para salvaguardar y desarrollar el Proyecto en el mundo. 

En Panamá, desde 1990 se efectuaron actividades de cara a tener una Radio María en Panamá. 

El 5 de agosto de 1998, teniendo al Padre Francisco Verar como Director, Radio María inicia operaciones en esta tierra utilizando la tecnología satelital. Curiosamente se escuchó por primera vez en Argentina, de dónde provino el primer reporte de sintonía. 

El 13 de octubre fue bendecida la emisora, con sede en ese momento en el Centro Comercial Aventura por su Excelencia Monseñor José Dimas Cedeño Arzobispo Metropolitano. 

Ese año 1998 nacen las repetidoras FM para el interior y AM en la provincia de Panamá. En junio de 2000 se logra frecuencia FM para la provincia de Panamá 

Para el año 2001 se mudan las instalaciones de Radio María para la Parroquia Santa Eduvigis de Betania, con el apoyo de su párroco el Padre Marlo Verar. 

La Mariatón de Radio María tiene su primera edición en el año 2004, llevando hasta ahora 16 ediciones. En ese mismo 2004 hasta 2006, se desempeñó como director el Padre Berardo Grisolía. 

El día de la Fiesta de la Encarnación, el 25 de marzo de 2006 se da la Bendición e Inauguración de la sede propia de Radio María, en el área de Urbanización Los Ángeles, gracias al apoyo inicial de Radio María Italia y al amoroso apoyo de los radioescuchas de Panamá. La bendición estuvo a cargo de su Excelencia Monseñor José Domingo Ulloa Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Panamá, en ese momento. 

Desde 2006 hasta 2020 nos acompañó en la dirección de programación el Padre Víctor Atencio Batista, y desde mayo de este año, tenemos al Padre Oriel Concepción como nuestro director. 

En estos 22 años, la operación, desarrollo y los grandes proyectos que Dios ha guiado en esta obra; de la mano con los Sacerdotes Directores de Programación, han estado los miembros de la Junta Directiva de varios periodos, presididas por el Diacono Rodrigo Carrión, Manuel Morales, Carlos Arango Q.E.P.D. y actualmente Roquel Cárdena.

PANAMÁ, acatemos las normas que nuestras autoridades han implementado. Por ti, por los tuyos, por Panamá -Quédate en casa.

† JOSÉ DOMINGO ULLOA MENDIETA, O.S.A.

ARZOBISPO METROPOLITANO DE PANAMÁ

Artículo anterior

“La vida solo tiene sentido si asumimos los valores del Reino”, afirmó el Arzobispo.

Siguiente artículo

Septiembre: mes de la Palabra de Dios y de la Creación