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El Padre Jamed Pacheco se atreve a evangelizar de manera diferente

Luego de una hora de retraso, llega el sacerdote Jamed Pacheco, apenado por el tranque y por tareas pendientes que tiene que hacer en la Universidad de Panamá, pues está iniciando un nueva experiencia como estudiante universitario. 

Panorama le pregunta, Padre ¿cómo hace para cumplir con todas sus responsabilidades? Lo vemos en su nueva parroquia, cantando en eventos de la Iglesia, en pro- gramas de televisión, activo en las redes sociales, y hasta participando con sus propias reflexiones en un Podcast de MedcomGo. 

Entre risas, demuestra que Dios le ha capacitado y él solo quiere aportar al Reino de los Cielos. ¿Cómo? “estando en disposición; asumiendo la misión sin miedos”, afirmó. 

Quienes conocen a este joven presbítero, saben que fue ordenado como sacerdote
con su hermano gemelo, 

Jhassir, cuando tenían
25 años. Hoy, con 31, es el párroco desde hace tres meses de la Iglesia San Marcos Evangelista, ubicada en San Miguelito, y responsable también de atender las dos capillas que le conforman “Esta parroquia es realmente emblemática; su gente tiene toda la disposición de hacer mucho por su Iglesia, su único recurso ante la dura realidad que viven es Dios”, señaló. 

Agrega que están iniciando un proyecto de evangelización masivo, recorrerán los nueve sectores pasando casa por casa. “Necesitamos ir a esas áreas difíciles, ir al encuentro de ese hermano que vive en las periferias, atraer a los jóvenes de estas áreas duras por muchas situaciones”, reiteró. 

Comenta que hace poco lo designaron como responsable de la Pastoral Juvenil de la Vicaría Cristo Redentor, conformada por trece parroquias.
La pregunta va directa: Padre de  todo lo que hace ¿cuál es su prioridad? 

Sin pensarlo, respondió “¡mi parroquia! Primero soy sacerdote, segundo sacerdote y tercero sacerdote. Tal como lo dice el Derecho Canónico, como párroco soy el responsable de la santificación y de la cura de las almas. Es mi responsabilidad guiar y mostrar a la gente a Dios, provocar ese encuentro con Jesús”.

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